Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 1 de marzo de 2015

Jesús se transfiguró en el Tabor


El evangelio de hoy, segundo domingo de Cuaresma, es el de la transfiguración del Señor. En esta entrada he explicado con detenimiento el significado del texto (la montaña, la nube, los testigos y la conversación). En esta otra he reflexionado sobre su presencia en la liturgia cuaresmal, relacionándolo con el evangelio del domingo pasado.

Hoy solo quiero recordar que todos necesitamos, de vez en cuando, subir al monte Tabor y encontrarnos con la gloria de Cristo. Solo allí encontraremos la fuerza para volver a bajar al valle y hacer frente a los problemas de cada día.

Subir al Tabor para estar con Cristo significa dedicar momentos a la oración, al retiro espiritual, a profundizar en la amistad con Cristo.

Es verdad que no podemos quedarnos perpetuamente instalados en la cima de la montaña, que eso es algo momentáneo, que después debemos regresar a la vida cotidiana, pero también es verdad que necesitamos ver la meta de nuestro caminar, aunque sea momentáneamente y de una manera imperfecta y parcial. Solo así no desfalleceremos en nuestro caminar.

Los que quieran conocer el monte Tabor, pueden asomarse a esta entrada en la que recojo fotografías de la peregrinación de hace algunos años:

- Visitando el Monte Tabor.

¡Feliz domingo!

2 comentarios:

  1. Gracias Padre Eduardo por todas sus explicaciones. Merece la pena el esfuerzo de la subida donde vamos repletos de quejas e incertidumbres pero Dios sabe como transformarnos todos esos sentimientos por Aleluyas, glorias y gracias. Cuanto me gustaría ir a Tierra Santa y caminar por los lugares que pisaron JESUS Y MARIA donde vivieron... Ya me he preparado una hucha para ir coleccionando monedas de dos euros y para el próximo año tener algo ahorrado para ir...M.Jose

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  2. Gracias por esta invitación tanto una, como la otra.
    Aunque no esté relacionado con el tema de hoy, quiero decir que me quedé impresionada cuando esta semana pasada vi por televisión, a un grupo de terroristas islámico destruyendo unas esculturas de los siglos IX Y VII A.C. a golpes con martillos, esculturas milenarias del museo de Mosul y de la Puerta de Nergal en Nínive.
    Pero pienso... ¿qué les puede importar a estas personas (por llamarlos de alguna manera) unas cuantas figuras de piedra, cuando son capaces de secuestrar, torturar y matar a personas...?
    ¿Hasta donde serán capaces de llegar con esta barbarie?

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