Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 8 de agosto de 2014

Modos de orar según santo Domingo de Guzmán


En la fiesta de santo Domingo (8 de agosto) es bueno recordar cómo un autor de finales del siglo XIII presenta los nueve grados de orar que el Santo enseñó a sus frailes:

De la excelencia y clases de oración, su necesidad, progreso, forma, preparación, e impedimentos trataron ampliamente los santos doctores Agustín, León, Ambrosio, Gregorio, Hilario, Isidoro, Juan Crisóstomo, Juan Damasceno, Bernardo y otros devotos doctores, griegos y latinos. También se ocuparon de ella en sus libros de forma excelente y rigurosa, con devoción y elegancia, el glorioso y venerable doctor fray Tomás de Aquino y Alberto, de la Orden de Predicadores, y Guillermo en el tratado de las virtudes.

Con todo, queremos añadir aquí algo sobre la manera de orar, muy frecuentada por el bienaventurado Domingo, según la cual el alma ejercita los miembros del cuerpo para dirigirse con más intensidad a Dios y, al ponerlo en movimiento, es movida por él hasta entrar unas veces en éxtasis, como Pablo (2Cor 12, 2); otras en agonía, como el Salvador (Lc 22, 43); otras en arrobamiento, como el profeta David (Sal 31, 23). Consta que hubo santos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento que oraron así algunas veces.

Tal forma de orar incita a la devoción, alternadamente del alma al cuerpo y del cuerpo al alma. En el caso de santo Domingo, lo llevaba a derramar vehementes lágrimas y encendía el fervor de su buena voluntad de tal modo, que la mente no podía impedir que los miembros del cuerpo delatasen su devoción con señales exteriores. Y, por la misma fuerza de la mente en oración, a veces prorrumpía en peticiones, súplicas y acciones de gracias.

Dejando aparte sus formas muy devotas y habituales mientras celebraba la misa y en la recitación de la salmodia, durante las horas canónicas en el coro o de viaje (donde con frecuencia se le veía arrebatado de repente sobre sí mismo hablando con Dios y con los ángeles), los modos de orar a los que ahora queremos referirnos fueron los siguientes.

El texto original (en español del s. XIV y en español contemporáneo) se puede consultar aquí. Un pequeño resumen se encuentra en este otro enlace.

5 comentarios:

  1. Gracias, Dios lo bendice.

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  2. Gracias, nos resulta de mucha ayuda y formación. Tenemos amigos muy estimados en la Orden de Predicadores y conocer sobre Santo Domingo nos llena de alegría!

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  3. ...y para un poco de cultura, arte y leer sobre los pioneros de la orden en América: http://conventodominico.org

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  4. ¡¡¡ MSRAVILLOSO TODO -...!!!!!!!!

    ¡¡¡ OH PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL ... ME DESBORDA ..

    CON TODA SU SABIDURÍA DE DIOS ...LATIENDO DIAMANTINAMENTE CON SU GENEROSIDAD ... BONDAD... HUMILDAD NUTRIÉNDONOS...!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¡¡¡ GRACIAS ETERNAS INFINITAS...!!!!!!!!!!!!!!


    ¡¡¡ QUÉ FELIZ ESTARÁ TAMBIÉN SANTO DOMINGO DE GUZMÁN... Y TODOS NUESTROS AMADOS SANTOS LATIENDO DIOS Y MARÍA SANTÍSIMA Y SAN JOSÉ A RAUDALES EN SUS CORAZONES CORAZONES DE DIOS ... ! ¡ OH COMO SE GOZA ¡ DIOS UNO Y TRINO EN ELLOS ...!!!! Y CREO ... SIENTO EN NOSOTROS TAMBIÉN ... MUY ESPECIALMENTE EN USTED...PADRE ...!!!!!!!!!!!!!!!!!! ¡¡¡ AMÉN...!!!!!!!!

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  5. Muchísimas gracias por dedicar su tiempo en escribir sobre nuestro amado Padre santo Domingo de Guzmán. Bendiciones para usted.

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