Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 1 de noviembre de 2026

CELEBRACIONES DE NOVIEMBRE


Como todos ustedes saben, el mes de noviembre comienza con la fiesta de todos los santos y continúa con muchas otras celebraciones, que les recuerdo a continuación, proponiéndoles algunos enlaces a entradas de los años anteriores:

sábado, 31 de octubre de 2026

CADA PERSONA ES UNA FLOR EN EL JARDÍN DE DIOS


Santa Teresita del Niño Jesús (de Lisieux) descubrió una de las verdades más hermosas del Evangelio contemplando las flores de un jardín: Dios no nos ama porque seamos grandes, ni nos pide que todos seamos iguales. Cada persona es única a sus ojos y cada una está llamada a responder a su amor desde su propia realidad. La santidad no consiste en destacar, en realizar cosas extraordinarias o en alcanzar las alturas espirituales de los grandes maestros, sino en dejar que Dios actúe en nosotros y llegar a ser aquello para lo que nos ha creado.

jueves, 29 de octubre de 2026

LETANÍAS A LA VIRGEN MARÍA EN SUS ADVOCACIONES DE AMÉRICA


Desde los primeros tiempos de la evangelización, los pueblos de América han encontrado en la Virgen María una madre cercana, compañera en las alegrías y las dificultades, consuelo en las horas de prueba y esperanza para el futuro. 

miércoles, 28 de octubre de 2026

martes, 27 de octubre de 2026

EL CULTO A LOS SANTOS, MEMORIA VIVA DE LA PASCUA DE CRISTO


Se acerca la solemnidad de Todos los Santos (1 de noviembre), y conviene recordar el origen y el significado del culto cristiano a quienes nos han precedido en la fe. Su veneración no nos aparta de Cristo, sino que nos conduce a él, porque la santidad es siempre fruto de su gracia y participación en su misterio pascual.

lunes, 26 de octubre de 2026

FRAY LUIS DE LEÓN Y SANTA TERESA DE JESÚS


Fray Luis de León (1527-1591), gran humanista, poeta, filólogo, escritor y profesor de teología, fue una de las figuras más destacadas del Siglo de Oro español. Aunque era fraile agustino (no carmelita) y no conoció personalmente a santa Teresa de Jesús (1515-1582), llegó a admirarla profundamente a través de sus escritos y de la obra de fundadora que había iniciado. Ambos compartieron, desde caminos distintos, una pasión por la búsqueda de Dios y una confianza profunda en la capacidad de la palabra para comunicar la experiencia espiritual.