Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 18 de enero de 2020

Domingo segundo del Tiempo Ordinario (ciclo "a")


Ya han terminado las fiestas de Navidad y hemos entrado en el Tiempo Ordinario, que nos ayuda a descubrir que el Señor está cerca de nosotros todos los días, en todos los acontecimientos, no solo en los momentos especiales, en los días de fiesta. Él camina siempre con nosotros y nos ofrece siempre su amistad.

viernes, 17 de enero de 2020

Material sobre san Antón


San Antonio murió el año 356. San Atanasio, contemporáneo y amigo suyo, escribió un libro contando su vida, que influyó en muchos cristianos de su época y de los siglos posteriores. Su fiesta se celebra el 17 de enero.

jueves, 16 de enero de 2020

Saludos desde San José de Costa Rica


Me encuentro en el Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles, situado en la capital de Costa Rica. Aquí se forman los aspirantes al sacerdocio de las ocho diócesis del país que, en sus distintas etapas, son cerca de doscientos.

miércoles, 15 de enero de 2020

Material sobre el Tiempo Ordinario


El Tiempo Ordinario ocupa dos terceras partes del año litúrgico. Recojo aquí muchas entradas que he dedicado a este argumento en años pasados, para que puedan profundizar en él quienes lo deseen.

martes, 14 de enero de 2020

El año litúrgico


En los distintos pueblos y culturas encontramos la celebración de fiestas ligadas a los ciclos de la naturaleza: para acoger la luna nueva, los solsticios, el inicio o el final de la cosecha, etc. 

lunes, 13 de enero de 2020

Ya ha comenzado el Tiempo Ordinario


Terminadas las celebraciones navideñas, hemos comenzado el Tiempo Ordinario, en el que profundizamos progresivamente en el mensaje de salvación de Jesucristo, leyendo los evangelios, celebrando los sacramentos e intentando poner en práctica sus enseñanzas.

domingo, 12 de enero de 2020

Agua lávame, purifícame


En la fiesta del bautismo del Señor en el río Jordán, recordamos las palabras de Jesús que nos dicen que hay que nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de los cielos y damos gracias a Dios por el santo bautismo, que nos ha transformado en hijos suyos y en miembros de su Iglesia.