Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 2 de diciembre de 2014

Ven Salvador, ven sin tardar, tu pueblo santo esperando está


El himno de Adviento que más me gusta es el que compuso Carmelo Erdozaín (1939-) recreando una melodía italiana del s. XVII ("la mantovana"), que también se utilizó para musicalizar un poema en hebreo de Naftali Herz Imber (1856-1909) que se ha convertido en el himno nacional de Israel. Quizás sea porque lo cantábamos cada noche durante las posadas de mi noviciado, del que conservo tan gratos recuerdos. El caso es que lo canto muchas veces durante mi oración personal. Copio el texto después del video.




1. El Dios de paz, Verbo divino, 
quiso nacer en un portal. 
Él es la Luz, Vida y Camino; 
gracia y perdón trajo al mortal.

Ven, Salvador; ven, sin tardar; 
tu pueblo santo esperando está.

2. Vino a enseñamos el sendero, 
vino a traemos el perdón. 
Vino a morir en un madero, 
precio de nuestra redención.

Ven, Salvador; ven, sin tardar; 
tu pueblo santo esperando está.

3. Por una senda oscurecida 
vamos en busca de la luz; 
luz y alegría sin medida 
encontraremos en Jesús.

Ven, Salvador; en, sin tardar; 
tu pueblo santo esperando está.

4. Brilla en la noche nueva aurora, 
sol de justicia, sol de paz;
todos los hombres le añoran 
al que los viene a salvar.

Ven, Salvador; ven, sin tardar; 
tu pueblo santo esperando está.

5. Nuestro Señor vendrá un día, 
lleno de gracia y majestad; 
de nuestro pueblo Él será guía, 
juntos iremos a reinar.

Ven, Salvador; ven, sin tardar; 
ven, que tu pueblo esperando está.

1 comentario:

  1. Gracias, Padre, un gusto saludarlo. También este canto, la melodía y la letra resuena en mi corazón. Santo adviento y gracias por todo lo que nos ofrece. Mi oración. Blanca, OCDS desde Perú.

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