Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 19 de octubre de 2015

convento de los «capuchos» en Sintra, Portugal (1)


Hoy es la fiesta de san Pedro de Alcántara, del que habla santa Teresa de Jesús diciendo «que parecía hecho de raíces de árboles» (se puede ver el texto entero aquí). Ella advierte que en la vida de este santo hay cosas para admirar (las penitencias) y cosas para imitar (las virtudes). Tanto él como sus frailes (llamados franciscanos descalzos, alcantarinos o «del capucho») vivieron con mucha austeridad. En varios sitios se conservan los minúsculos conventos que habitaron, aunque ninguno es tan singular como el «convento dos capuchos» de Sintra, en Portugal, que tuve el gozo de visitar hace algunos meses y del que recojo aquí varias fotografías.

Como Sintra está cerca del océano Atlántico (se puede decir que es la playa de Lisboa), goza de un clima templado todo el año, por lo que está rodeada de bosques y llena de palacios, castillos y antiguas casas de recreo de la nobleza portuguesa. Los paisajes son espectaculares. El convento de los capuchos se confunde con las montañas y se camufla perfectamente entre los árboles. Es un lugar único, uno de los más bellos que yo he visitado en toda mi vida.



Cuando se entra en el camino que lleva al antiguo convento, el alma se dilata al contemplar la exuberancia de la naturaleza



Hay trozos del camino escavados en la roca, formando un paisaje de ensueño.



Este es el camino que llega desde la parte de atrás del convento, el que desciende hacia las antiguas huertas.



La naturaleza se muestra caprichosa en las formas de los árboles.



Los troncos, las raíces, las lianas y las rocas se entremezclan.



Al llegar al convento, uno encuentra esta explanada.



Esta es la puerta de acceso, escondida entre las rocas.



Esta es la parte interior, en la que se aprecia la campana en e arco detrás de la cruz, con la cuerda para llamar al portero cuando se llegaba al recinto.

5 comentarios:

  1. LO SENCILLO RESULTA MARAVILLOSO COMO COSTRUIRIAN DEJANDO LAS DOS ROCAS SOLAS gracias padre por estas maravillas que nos enseña
    Ana Maria

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  2. Precioso, sobrio, pacífico, maravillosas las obras del Señor! Gracias por enseñarnos tanto! Alina

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  3. Quien no pudire encontrarse con el Creador en este recinto tan espectacula?de tan solo contemplar las fotografías yá quiero estar allí.

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  4. Realmente es un sitio de ensueño......donde las raíces y copas de los arboles se inclinan y caen rendidas a los pies del Creador y besan la tierra que es Santa....... Las rocas se revisten de ese verdín que las hace vivas........ y se besan........A si, la naturaleza reciben a sus visitantes del mundo diciendo: silencio...s s sss..... ,que ahora habla DIOS a través nuestro......GRACIAS Padre por mostrar estos lugares, para mi tan desconocidos.......M.Jose.

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  5. Sencillamente , hermoso !!!!

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