Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 11 de junio de 2015

Toledo, ciudad carmelitana


Hoy visitaremos Toledo, la ciudad imperial, que atesora numerosas bellezas artísticas de épocas diversas (aquí un portal de turismo con mucha información). A nosotros nos interesa especialmente la presencia de santa Teresa de Jesús en la ciudad, que es también el título de una exposición que han organizado las carmelitas descalzas con recuerdos que conservan de la madre fundadora: obras de arte, objetos de uso cotidiano, manuscritos, etc.

Sus abuelos, padre y tíos provenían de Toledo y se trasladaron a Ávila después de un proceso inquisitorial. 

La primera vez que Teresa visitó la ciudad fue en 1562, mientras preparaba la fundación de san José de Ávila. Se alojó en el palacio de Doña Luisa de la Cerda, que en estos momentos alberga la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. Allí escribió la primera redacción del libro de su Vida.

Esta fue la quinta fundación de la Santa. Como "quinta" también significa "casa y finca de recreo", Santa Teresa se refería al convento de Toledo como su "quinta de descanso". Allí escribió la mayor parte de su libro más conocido: el Castillo interior, o las Moradas.

En la iglesia del monasterio se encuentra el cuerpo de la beata María de Jesús. (Aquí hablo de ella y recojo fotos del monasterio).

Cuando san Juan de la Cruz huyó de la cárcel, se escondió en el convento de las carmelitas descalzas, que le prepararon unas peras hervidas en vino, porque era tanta su debilidad, que no podía ni tragar los alimentos. Así lo cuenta José Luis Martín Descalzo:

Mientras el cielo está de centinela,
al fraile con el cuerpo malherido
las monjas conmovidas le han servido 
unas peras cocidas con canela.

Lee el fraile al amparo de una vela
unas pocas canciones, que ha podido 
rescatar de la cárcel, donde ha sido 
huésped, cautivo, pájaro y gacela.

Son canciones de amor sobre el Amado
que huyó como una cierva en la espesura
dejando a quien le busca desalmado.

Y las monjas, ardiendo de alegría, 
escuchan a este fraile desmedrado,
mientras la fruta se le queda fría.

2 comentarios:

  1. He estado en Toledo en una ocasión; es muy monumental. Lástima de no llevar un guía que explicase todo lo referente a Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y todo lo relacionado con el espíritu, la herencia y la historia, pasada y presente, carmelitana. En futura ocasión será. José Mª Celdrán.

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  2. ¡¡¡ MARAVILLOSO TODO ...!!!!!!!!!!!!


    ¡¡¡ GRACIAS DE TODO CORAZÓN POR COMPARTIR TODOS ESTOS

    PRECIOSOS LATIDOS ...! ¡ AMÉN ... !!!!!!!!

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