Por cierto, el silencio es precioso, pero si tienen niños en casa y hay mucho silencio, sospechen. No se queden tranquilos, que algo están tramando. Feliz día a todos.
Dediqué mi libro a una niña de un año,
y le gustó tanto,
que se lo comió. (Gloria Fuertes)
En mi cara redondita
tengo ojos y nariz,
y también una boquita
para hablar y para reír.
Con mis ojos veo todo,
con la nariz hago achís,
con mi boca como como
palomitas de maíz. (Gloria Fuertes)
Juntáronse los ratones
para librarse del gato;
y después de largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
librarse mejor podrían.
Salió un ratón barbicano,
colilargo, hociquirromo
y encrespado el grueso lomo,
dijo al senado romano,
después de hablar culto un rato:
¿Quién de todos ha de ser
el que se atreva a poner
ese cascabel al gato? (Lope de Vega)
Caballito sin crines,
caballito de mar,
dime si los delfines
pueden llorar.
Dime si donde habitas,
habita el colibrí,
dime si hay sirenitas
de ajonjolí. (Mirta Aguirre)
Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce tribus de narices era.
Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito. (Quevedo burlándose de la nariz de Góngora)
La primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido.
Ha despertado la rama
y el almendro ha florecido
y en el campo se escuchaba
el gri gri del grillo.
La primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido. (Antonio Machado)
Mariposa del aire,
¡Qué hermosa eres!
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
Mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!
No te quieres parar,
pararte no quieres.
Mariposa del aire
dorada y verde.
Luz de candil,
Mariposa del aire,
¡quédate ahí, ahí, ahí!
¡quédate ahí!
Mariposa, ¿estás ahí? (Federico García Lorca)
Hoy vienen mis amigos
a merendar
bizcocho y chocolate
que hace mamá.
Luego, sobre la alfombra,
nos cuenta un cuento.
No hay en toda la tarde
mejor momento.
Hoy es de una princesa
que está encantada.
Mientras tanto, la tele,
sigue apagada. (Ana María Romero Yebra)
No hay comentarios:
Publicar un comentario