Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 10 de febrero de 2013

Jesús cuenta conmigo


En el evangelio de hoy
escuchamos que Jesús llamó a Pedro para que se convirtiera en “pescador de hombres”. Pero solo unos momentos antes, después de la pesca milagrosa, Pedro se había arrojado a los pies de Jesús, suplicándole: “Apártate de mí, que soy un pecador”. Precisamente cuando Pedro se reconoce indigno de estar con Jesús, Él le llama y le da una misión. Lo mismo sucede en la primera lectura, en la que Isaías se reconoce “hombre de labios impuros”, indigno de anunciar la Palabra de Dios. Entonces, el ángel le purifica y Dios le confirma en su vocación de profeta.

En la Biblia podemos encontrar varias escenas similares. Cuando Dios llamó a Moisés, este le dijo que era tartamudo, por lo que no podía convertirse en su enviado. Cuando Dios llamó a Jeremías, este alegó que era solo un muchacho y nadie lo escucharía. Cuando Dios llamó a Amós, este respondió que era un simple pastor y recolector de higos, por lo que no le tomarían en serio…

Dios elige colaboradores humanamente incapaces, porque una misión divina siempre sobrepasa las capacidades de cualquier ser humano. En la obra de Dios, Él es siempre el que debe actuar. Los hombres solo somos sus colaboradores, “siervos inútiles” (Lc 17,10), que “llevamos un tesoro en vasijas de barro” (2Cor 4,7).

Yo, personalmente, doy gracias a Dios, que se fió de mí y me llamó a servirlo en la vida consagrada y en el ministerio sacerdotal, no por mis méritos, sino por su bondad. Soy más pecador que san Pedro y mis labios son más impuros que los del profeta Isaías, pero Él ha querido hacerme partícipe de su misión. Sobrecogido ante una realidad que me desborda, solo puedo decir: “Aquí estoy, Señor. A pesar de mi pobreza, cuenta conmigo”.

7 comentarios:

  1. Señor, yo tambien reconozco mis pecados y mis limitaciones, pero si Tu me necesitas ¡¡Cuenta conmigo!! Fina

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  2. Padre,comprendo que esté sobrecogido ante esta
    realidad que dice desbordarle. Somos muchos los que
    recibimos la continua llamada del Señor y su gracia a raudales a través de este "pobre" carmelita,como usted
    dice,que no cesa en la evangelización,realizando,
    viajando,creando y utilizando todos los medios,incluida esta ventana abierta al mundo,que en internet.Pienso que todos los que le hemos encontrado en nuestro camino damos muchas,muchas gracias a Dios por ello todos los dias. PAZ Y BIEN. Betania

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  3. Señor, yo soy débil y reconozco mi pecado, pero te digo: aquí estoy Señor para hacer tu voluntad. Dame fuerza y perseverancia para conseguirlo.

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  4. Señor, yo soy débil y reconozco mi pecado, pero te digo: aquí estoy Señor para hacer tu voluntad. Dame fuerza y perseverancia para conseguirlo.

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  5. Diana Isabel Mazzei9 de febrero de 2016, 18:50

    Hermosa reflexión y muy cierta. gracias Padre.

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