Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 27 de julio de 2018

La alegría de creer


Vivimos momentos de incertidumbre. Todos somos conscientes de que nuestro mundo evoluciona a una velocidad vertiginosa, mientras continuamente se repite una consigna: «Estamos en crisis» (ecológica, política, educativa, eclesial, de relaciones humanas).

Las religiones institucionales (entre las que se encuentra el cristianismo) experimentan al mismo tiempo un grave descrédito y nuevas formas de presencia social. Raro es el día en que los periódicos no informan de alguna intervención del papa, de atentados islamistas, de políticos que se niegan a participar en ceremonias religiosas o piden que sean retirados determinados símbolos cristianos de los espacios públicos. 

Al mismo tiempo que algunos templos se cierran por falta de fieles, en los pueblos y ciudades se abren nuevas sedes de grupos pseudomísticos y a veces sectarios. En las bibliotecas y librerías se mezclan los tratados de autoayuda y de espiritualidad. En el universo religioso contemporáneo encontramos una variedad tan grande de propuestas y de concepciones de la vida y del mundo, que es difícil establecer unos puntos de referencia comunes. 

A las filosofías venidas del lejano Oriente se han sumado métodos de adivinación, deseos de una vida sana en contacto con la naturaleza, yoga, reiki, mindfulness, meditación trascendental y la surtida oferta de un amplísimo supermercado religioso en el que cada uno se abastece de los elementos que más le atraen en cada momento. No hay duda de que vivimos tiempos confusos.

Si no queremos naufragar en estas aguas revueltas, hemos de conocer mejor los contenidos de nuestra fe, distinguiendo lo esencial de lo accesorio, lo que debe permanecer y lo que puede cambiar. En este escrito no hago un análisis sociológico de la práctica religiosa contemporánea ni hablo de las manifestaciones externas del cristianismo. Me centro únicamente en sus contenidos fundamentales, tal como están recogidos en el Credo, intentando exponerlos con sencillez y claridad, usando un lenguaje comprensible para los creyentes del siglo XXI.

Gracias a Dios, este libro encontró una acogida favorable entre los lectores desde que salió a la luz el año 2014. Llegado el momento de preparar una segunda edición, tenía que adaptar la ortografía a las últimas normas de la RAE (publicadas en 2015). He aprovechado la ocasión para ampliar las reflexiones y añadir algunos textos y poesías, aunque, en línea de máxima, el contenido es el mismo.

Repito lo que ya indiqué al publicarlo la primera vez: Con este material solo pretendo compartir con los lectores lo que a mí me hace feliz, al mismo tiempo que ofrezco una ayuda para redescubrir la belleza de nuestra fe, que es fuente de la verdadera alegría en todos los tiempos. Confío en que quienes se acerquen a esta nueva edición tendrán la misma benevolencia que manifestaron los lectores de la anterior.

Prólogo a la segunda edición de mi libro "La alegría de creer. El Credo explicado con palabras sencillas", editorial Monte carmelo, Burgos, ISBN: 978-84-8353-865-4. Pueden ver la presentación de la editorial en este enlace.

3 comentarios:

  1. Muchas gracias padre Eduardo x sus conocimientos desde Ecuador lluvias de bendiciones.

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  2. Respuestas
    1. La editorial Monte Carmelo tiene distribuidores en todo el mundo por lo que, si alguien está interesado en el libro, basta con que dé los datos de arriba en cualquier librería religiosa y ellos se lo hacen llegar.

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