Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 10 de octubre de 2012

Comentario al Credo (2)

Creo en Dios Padre. Jesús nos ha revelado que Dios es un Padre amoroso, siempre dispuesto a acogernos y a perdonarnos cuando nos volvemos a Él. En su oración siempre se dirige a Dios llamándole «Padre» (en los evangelios le da ese título 130 veces). Se relaciona con Dios como un niño con su padre, lleno de confianza (porque sabe que su Padre quiere siempre lo mejor para nosotros), al mismo tiempo que siempre dispuesto a obedecerle (porque sabe que su Padre conoce bien qué es lo mejor para nosotros).

Jesús llamaba a Dios «Abba», que en arameo significa «papá» o «papaíto» y era la expresión con la que los niños pequeños llamaban a su padre de la tierra. Para Jesús, «Abba» no un título cualquiera, sino una experiencia de vida. Indica que Dios es su Padre y que Él es el Hijo de Dios. Jesús se comprende a sí mismo en total dependencia de Dios y como total apertura a Dios, por eso dice: «Mi alimento es hacer la voluntad del Padre» (Jn 4,34). Todos los enviados de Dios anunciaban el mensaje que habían recibido, daban testimonio de lo que habían «oído», pero el testimonio del Hijo es el más perfecto, porque Él anuncia lo que ha «visto» desde el principio: «A Dios nadie lo ha visto jamás, el Hijo, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer. […] La palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió» (Jn 1,18; 14,24).

Las cosas importantes que los cristianos sabemos sobre Dios, las conocemos porque nos las ha revelado Jesucristo. Él es el Hijo único y eterno de Dios que, al llegar la plenitud de los tiempos, se hizo carne en el vientre de la Virgen María. Y una de las cosas más hermosas que Él nos ha revelado es que Dios es nuestro Padre y que nos ama apasionadamente, que quiere nuestra salvación y que siempre está dispuesto a perdonarnos cuando se lo pedimos humildemente.

«Al designar a Dios con el nombre de "Padre", el lenguaje de la fe indica principalmente dos aspectos: que Dios es origen primero de todo y autoridad transcendente y que es al mismo tiempo bondad y solicitud amorosa para todos sus hijos. Esta ternura paternal de Dios puede ser expresada también mediante la imagen de la maternidad que indica más expresivamente la intimidad entre Dios y su criatura» (Catecismo de la Iglesia Católica, 239).

Preguntas para la reflexión. Dios es mi Padre amoroso. ¿He interiorizado lo que significa que soy hijo de Dios? ¿Me siento mirado por Él? ¿Me relaciono con Él en la oración?

Si Dios es nuestro Padre, los hombres son mis hermanos. ¿Respeto a todos los hombres, sin discriminar a nadie? ¿Cómo trato a los demás: familia, amigos, compañeros de estudios o de trabajo, desconocidos?

Oración del beato Carlos de Foucould: Padre, me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras, sea lo que sea, te doy las gracias. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal que tu voluntad se cumpla en mí y en todas tus criaturas. No deseo nada más. Te confío ni alma, te la doy con todo el amor del que soy capaz. Porque te amo y necesito darme sin medida, ponerme en tus manos porque eres mi Padre.

2 comentarios:

  1. Precisamente en el evangelio de la misa de hoy, Jesús enseña a sus discípulos a rezar el Padre Nuestro, es decir, a relacionarse con Dios como él mismo hace, como un niño, con confianza y abandono. Yo quiero vivir así mi relación con Dios. Paolo.

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  2. Quiera Dios que todos los creyentes sepamos aprovechar el año de la fe para renovar nuestra relación con Cristo y con Dios Padre.

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