Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 21 de enero de 2013

Las bodas de Caná (y 3)

El icono de hoy es semejante a los de ayer y antesdeayer, aunque desplaza a los esposos a la parte superior izquierda, añade los invitados a la derecha y un músico con el arpa en la parte inferior derecha. Nos sirve para introducir la tercera y última entrada sobre las bodas de Caná, en la que veremos que son un anuncio de la Eucaristía.

En Caná se anuncia el verdadero banquete, en el que Cristo no transformará el agua en vino, sino el vino en su propia sangre. La Iglesia esposa, admirada, agradece a su Esposo que haya guardado el buen vino de su amor para el final (cf. Jn 2,10), para este tiempo nuevo que se ha inaugurado con su venida. El buen vino que, más tarde, brotará del costado de Cristo y se dará a la esposa como bebida espiritual. 

En cada Eucaristía se celebran las bodas del Cordero, verdadero anticipo de aquel banquete celestial, tantas veces anunciado por los profetas y por el mismo Cristo. Los que beben del cáliz de la salvación, que contiene el vino sagrado que es la Sangre de Cristo, se embriagan de su amor, que les capacita para hacer obras de vida eterna. 

El agua transformada en vino anuncia la Eucaristía. El banquete de bodas al inicio de la vida pública de Jesús anuncia el banquete de las bodas del Cordero, al final de los tiempos. Como vimos ayer, la referencia a la "hora" de Jesús anuncia la cruz y la presencia de María en estos dos momentos tan significativos, en los que Jesús se dirige a ella llamándola "mujer", anuncia el cumplimiento de las promesas de redención realizadas por Dios a los primeros padres. 

Como vemos, ninguna palabra, ningún gesto es casual en esta narración. Todas estas cosas hay que tenerlas en cuenta si queremos comprender el mensaje que el evangelista quiere transmitirnos con su relato. Así, las bodas de Caná son una clave de interpretación de toda la vida pública de Jesús y de su identidad.

1 comentario:

  1. Acabo de llegar a casa,después de pasar
    unos días en Valencia,sin acceso al
    blog y comprobando que soy una adicta a el, por lo mucho que lo he echado de
    menos. Conectarme es lo primero que he hecho y me han encantado y he disfrutado mucho con las tres entradas sobre las bodas de Caná. Muchas gracias. Pido y deseo que su predicación en Santo Domingo sea
    fructífera. Betania

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