Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 11 de noviembre de 2012

Salmo 1. Dichoso el hombre...


En el video les hablo del salmo 1, que es el pórtico de todos los demás. En él, Dios muestra al hombre los dos caminos que puede seguir en su vida y le exhorta a seguir el del bien, que lleva a la felicidad y a una existencia en plenitud; rechazando el del mal, que lleva al sinsentido y a la nada.

La primera palabra con la que se abre el Salmo (y, por la tanto, el salterio) es «Asherei», que en hebreo significa dichoso, bienaventurado, feliz. Esta es la primera palabra que Dios nos dirige: una invitación a la felicidad, a la dicha, al gozo, a la plenitud. 

Porque Dios nos ama, no se desentiende de nosotros. Al contrario, quiere indicarnos el camino de la vida y nos señala también los peligros y engaños con que podemos encontrarnos, para que podamos elegir con conocimiento.

Un comentario mío a cada palabra del Salmo lo pueden encontrar en este enlace. Feliz día a todos.

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