Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 28 de junio de 2014

Mañana es la fiesta de san Pedro y san Pablo


Mañana es la fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo, por lo que les pongo una foto de la escultura de san Pedro delante de su basílica en la plaza del Vaticano, otra de san Pablo delante de su basílica en la vía Ostiense y una tercera del papa Francisco, sucesor de Pedro, en la galería de los pontífices de la basílica de san Pablo extramuros.

El año pasado ya les ofrecí esta simpática poesía de Rafael Alberti a la famosa escultura de san Pedro dentro del Vaticano. Y antes les había contado la vida y el mensaje de san Pedro en siete entradas y la de san Pablo en nueve. Además, les hablé de la basílica de los santos Pedro y Pablo en el EUR de Roma (en esa entrada están los enlaces a cada una de las otras que hablan de estos dos Santos). Además, les propongo un himno de la liturgia de las horas para la fiesta de estos dos apóstoles.



San Pedro y san Pablo, unidos
por un martirio de amor,
en la fe comprometidos,
llevadnos hasta el Señor.

El Señor te dijo: "Simón, tú eres Piedra,
sobre este cimiento fundaré mi Iglesia:
la roca perenne, la nave ligera.
No podrá el infierno jamás contra ella.
Te daré las llaves para abrir la puerta."
Vicario de Cristo, timón de la Iglesia.

Pablo, tu palabra, como una saeta,
llevó el Evangelio por toda la tierra.
Doctor de las gentes, vas sembrando Iglesias;
leemos tus cartas en las asambleas,
y siempre de Cristo nos hablas en ellas;
la cruz es tu gloria, tu vida y tu ciencia.

San Pedro y san Pablo: en la Roma eterna
quedasteis sembrados cual trigo en la tierra;
sobre los sepulcros, espigas, cosechas,
con riesgo de sangre plantasteis la Iglesia.
San Pedro y san Pablo, columnas señeras,
testigos de Cristo y de sus promesas.

1 comentario:

  1. Bajo estas dos columnas la iglesia esta firme a pesar de las tormentas
    Tu Jesus estas en ella dandonos dos pararrayos El papa emerito y Francisco
    que no nos dejan Ana Maria

    ResponderEliminar