Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 8 de febrero de 2018

El convento de san Juan de la Cruz en Úbeda


Para todos los que amamos a san Juan de la Cruz, la ciudad de Úbeda, en la que falleció, tiene un significado especial. Especialmente el convento carmelitano, que se puede ver en esta foto desde la huerta.

Entre 1985 y 1986, yo tuve la suerte de hacer el noviciado en el mismo convento en el que él murió en 1591. Cada día doy gracias a Dios por el maestro de novicios que tuve, que me enseñó con sus palabras y con su ejemplo, por el resto de la comunidad formativa y por mis compañeros de noviciado. ¡Qué gratos recuerdos conservo de aquella casa!

En otras ocasiones ya he hablado en este blog del convento de los carmelitas descalzos de Úbeda, de su casa de espiritualidad y de su museo, y he recogido fotografías. Hoy añado algunas más, para que puedan conocerlo quienes nunca lo han visitado y para que puedan recordarlo quienes hemos tenido la suerte de estar allí.


Estas son las vistas desde el torreón de la muralla, que forma parte de la huerta conventual: inmensos campos plantados de olivos.


Otra vista desde el mismo lugar, con el barrio de san Millán, donde tenían sus talleres los alfareros.


Las parras del patio posterior y el muro de la sacristía.


El patio visto desde la salida del museo a la huerta.


Otra vista del mismo patio.


Vista general de la iglesia conventual, dedicada al arcángel san Miguel.


La capilla de san Juan de la Cruz, construida sobre la enfermería en la que murió y sobre el lugar de su sepulcro.


Las reliquias del Santo en el coro de dicha capilla.


El claustro bajo del convento.

1 comentario:

  1. Solo he estado una vez en el convento de Úbeda, y sí que es un lugar muy especial, que me trae muy buenos recuerdos.

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