Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 4 de octubre de 2014

Y floreció el almendro. Muerte de santa Teresa de Jesús


El cuadro de arriba es obra de la pintora cisterciense Isabel Guerra, se titula "Y floreció el almendro" y se encuentra en una capilla lateral de la catedral de Toledo. Representa el momento de la muerte de santa Teresa en brazos de la beata Ana de san Bartolomé, la noche del 4 al 15 de octubre de 1582. Sí, has leído bien, 
no es una errata. Teresa murió durante la noche que va del 4 al 15 de octubre de 1582. Es que Teresa fue original hasta para morirse.

Lo hizo el 4 de octubre de 1582, a los sesenta y siete años de edad. Los testigos presenciales recogen dos expresiones suyas profundamente significativas. Por un lado, afirmó: «Muero, al fin, hija de la Iglesia», que es como un grito reivindicativo: aunque vivió siempre bajo sospecha y muchas veces amenazada, sus enemigos no consiguieron expulsarla de la comunidad cristiana. Por otro lado, dirigiéndose a Jesús, exclamó antes de fallecer: «Es tiempo de caminar». Muchos la querían encerrada e inactiva, pero ella había recorrido los caminos al servicio de Cristo y de los hermanos y pensaba seguir haciéndolo después de muerta.

Precisamente el día de su fallecimiento se reformó el calendario. Hasta entonces se usaba el «juliano», instituido por Julio César en el año 46 a.C., que constaba de doce meses de treinta días cada uno, con cinco días de menos al año y uno bisiesto cada cuatrienio. El emperador Aureliano lo reajustó el año 270 d.C., pero tenía el inconveniente de que se perdían algunas horas cada año. El papa Gregorio XIII ordenó que se empezara a utilizar una nueva manera de contar el tiempo: el calendario «gregoriano», que sigue vigente hasta el presente. Para arreglar el desfase, se eliminaron once días del calendario, por lo que santa Teresa se murió en la noche del 4 al 15 de octubre de 1582. El funeral se celebró el 15 de octubre a las 10 de la mañana.

Además, las monjas que estuvieron presentes atestiguan que esa noche floreció el almendro del patio del monasterio de Alba de Tormes ¡en pleno mes de octubre! (los almendros florecen entre febrero y marzo). De ahí el título del cuadro.

Por último, el reloj del monasterio se paró a las nueve de la noche, después de sonar las campanadas, en el momento en que falleció la madre Teresa. (Pueden verlo en la foto). Y sigue parado desde entonces.

5 comentarios:

  1. Que descanso tan grande verse morir Hija de la Iglesia Y Creo que se veria en las manos de Dios y por eso le dijo Es tiempo de caminar Ahora nadie le impediria caminar trabajar PARA HACER una iglesia mas santa Y laprueba que moria una santa fue que el ALMENDRO FLORECIO en octubre Anda Teresa que esta IGLESIA necesita de tu ayuda Ana Maria

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    1. El hogar se nos apaga vacia esta nuestra mesa vacila la fe del mundo , Vuelve Teresa, vacila la fe del mundo, vuelve TERESA

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  2. Cada dia me sorprendo gratamente leyéndolo. Gacias por su entrega que trasciende los mares, y hacen tanto bien a mi camino de Fe.

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  3. Hemos tenido la oportunidad de contemplar el cuadro recientemente, es bellísimo como todo lo que nos habla de ella. Hoy ha tenido lugar la celebración de apertura de su V Centenario en la Sagrada Familia de Barcelona, es un acontecimiento de gracia para la Iglesia, una nueva oportunidad que nos brinda el Espíritu para que nos cale hondo su mensaje, regalo que Dios nos hizo, un día, en la persona de Teresa de Jesús.
    Javier y Conchita

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  4. Siempre me emociona cuando leo sobre la muerte de Santa Teresa de Jesús. El martes 7 viajaremos doce Hermanas de la OCDS de Panama. Viajaremos en Peregrinación a Avila y allí tendremos el privilegio de visitar su tumba y otros lugares. Sera un encuentro con el Jesús de Teresa y un encuentro con Teresa la
    de Jesús. Pedimos oraciones a Ud. P. Eduardo y a todos los hermanos compañeros de la Peregrinación a Tierra Santa Para que seamos fieles a esta nueva gracia del Señor. Aida Estela.

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