Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 12 de octubre de 2014

Dios nos invita al banquete de bodas de su Hijo


Después de tres domingos escuchando parábolas de Jesús que comparan el reino de Dios con una viña, el evangelio de hoy recoge otra imagen distinta: la del banquete de bodas. Esta imagen ya estaba muy presente en el Antiguo testamento (como testimonia la primera lectura de hoy, tomada del profeta Isaías). Jesús la recibe de la tradición judía y la recrea. Lo mismo harán san Pablo y el Apocalipsis.

El mismo Dios que nos llama a trabajar en su viña y nos paga mucho más de lo que merecemos, nos invita a participar en un banquete maravilloso. Como nos dice el evangelio y como nosotros vemos cada día, hay quienes lo rechazan con las excusas más peregrinas y hay quienes acuden a él "sin traje de fiesta", inconscientes de la maravilla que se les ofrece, sin verdaderos deseos de participar.

Yo creo que los lectores de este blog sí que aceptan con corazón agradecido la invitación al banquete. Y también creo que quieren disponerse para vivir intensamente el encuentro con Jesús. 

Somos conscientes de que no merecíamos la invitación. Nos encontrábamos entre los que estaban "en los cruces de los caminos". Por eso recibimos con agradecimiento la invitación del Señor y queremos prepararnos, revistiéndonos de fe, esperanza y amor, para participar con gozo en esta gran fiesta. Amén.

4 comentarios:

  1. Querido padre Eduardo y queridos lectores de este blog entre los que me encuentro casi diariamente en el anonimato. Es la primera vez que respondo a sus comentarios y he de decirle qe este blog supone para mi un lugar de aprendizaje en la cultura,tradiciones y moral judeocristiana, pero sobre todo un remanso de paz, reflexión y reencuentro permanente con mis creencias cristianas, con la figura de Dios y su Hijo amado, Jesús.
    Sin duda alguna, como lectora del blog, acepto agradecidamente la invitación que Dios nos ofrece en su banquete celestial, aunque a veces mis miserias personales me turban tanto que no sólo me envían a los cruces de los caminos, sino al mismo extra-radio.
    Gracias por la tarea que hace usted como buen mediador en mis encuentros con la fe, que Dios le bendiga y nos ayude siempre a vivir alegremente el encuentro con Jesús.
    Por último, me gustaría, si fuera posible, que cuando coloca en el blog imágenes de obras de arte, hiciera referencia al autor y su época. Perdone el atrevimiento.
    Un saludo para todos.

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  2. Claro que si Padre,de haber estado en un mundo de telarañas,enlodada hasta el cuello y casi tocando fondo,El Señor tubo misericordia de mi,y por eso hoy y desde una decada atras cada Domingo y en ocaciones entr la semana tomo a mi familia y viajamos media hora para asistir al Banquete donde se da el Milagro.Y si nos bestimos de fiesta interior y exterior aunque es triste mirar como se le roba la atención con la manera de vestir de algunos invitados a El que debe de ser el único Protagonista y Digno de toda atención.Ahora entiendo porque Sn.Cirilo en la liturgia de los primeros Padres decía dealguna manera que somos como anticristos sobre todo las mujeres al precentarnos en la Santa Misa queriendo llamar la atención,sinceramente hoy dia cadavez mas es la falta de respeto.Que Dios nos ayude en esta etapa de la vida.

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  3. Gracias padre E. por su homilía.... Que la Virgen del Pilar le proteja siempre...M.Jose.

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  4. Si, quiero estar en el banquete, pero dime Señor ¿voy vestida de fiesta?. Ana d.V.

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