Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 6 de abril de 2013

Jesús y Tomás


Cada año, el segundo domingo de Pascua leemos el evangelio que cuenta el encuentro entre santo Tomás y Jesús resucitado (Jn 20,24-29). Este texto contiene importantes enseñanzas sobre la paciencia de Jesús, que ofrece a todos la oportunidad de salvarse.

Tomás representa a los hombres que se cierran al testimonio de la Iglesia, al anuncio ministerial, a las mediaciones. No se fía de lo que dicen los otros; quiere ver por sí mismo. Pero solo verá cuando acepte humildemente estar con los demás, aunque no les entienda ni se fíe de ellos.

No es fácil descubrir los signos de la presencia de Dios en el mundo: algunos los ven antes (tal vez las personas afectivas, como María Magdalena), luego vienen los intuitivos (como el apóstol Juan), después los que tienen una decisión firme y tenaz (como Pedro o los otros discípulos); pero también están los escépticos, que llegan los últimos, pero que también pueden llegar. Nadie está excluido, con tal de que tenga buena voluntad. 

Jesús se revela a todos amablemente, a cada uno de una manera, adaptándose a su capacidad y a su ritmo. Tomás no busca como Magdalena o como Juan y Pedro y el Señor tampoco se le manifiesta de la misma manera que a ellos. No todos los medios son aptos para todos, pero para todos hay un medio y un tiempo que el Señor conoce. El evangelio enseña a confiar en que Jesús quiere revelarse a todos, incluso a los que hoy le rechazan.

5 comentarios:

  1. Señor, dame a mí también la gracia de encontrarme contigo y de contemplar la dulzura de tu rostro. Carmen

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  2. Jesús, por cuantas veces con mi incredulidad te he sido infiel te pido perdón.
    Te pido mi Amado salvador, y espero que muchos se unan a mi oración, por el Santo Padre Francisco, que sea siempre protegido, por ti mismo, de los ataques del maligno enemigo. En especial te pido porque seas tú mi Jesús, quien elijas a sus colaboradores para que sean hombres conforme a tu Sacratísimo Corazón que no pongan obstáculo a Tu gracia en ÉL.
    Por último te pido por tu Santa Iglesia para que seamos uno en ti, fieles creyentes y no incrédulos. Amen

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  3. Gracias P. Eduardo por explicarnos Las Escrituras de forma que todos podemos entenderlas y dejarlas germinar dentro de nuestro corazón! A.R.

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  4. Gracias Señor Jesús por la paciencia que nos tienes. Es grande que con amor le diga a Tomàs que meta el dedo en la llaga, para que Tomás crea. Si fuera otro diría que no lo va a tocar que si no cree que no crea, pero Jesús quiere que todos nos salvemos.

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  5. ¡¡¡BENDITÍSIMOS DÍAS PASCUALES ... ¡ PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL !
    LATIENDO CON DIOS ...!!!!!!!!!!!!!!


    ¡¡¡ CUÁNTAS MARAVILLAS ...!!!!!!





    ...!!!

    ¡¡¡ DIOS ES AMOR ...!!!!!!!!!!!!!!!!

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