Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 21 de octubre de 2012

El más grande en el reino de los cielos

El evangelio de hoy nos recuerda que Juan y Santiago querían sentarse "uno a la derecha y otro a la izquierda de Jesús" en su reino. Es decir, que querían ser ministros de economía y del interior. 

Los otros discípulos se enfadaron con ellos, no porque habían entendido que el reino de Cristo no es de este mundo, sino porque ellos también ambicionaban esos puestos y pensaban que los otros se les habían adelantado.
 
De hecho, encontramos varias veces en los evangelios que los discípulos discuten entre sí sobre quién será el más importante o quién ocupará el primer lugar cuando Jesús establezca su reino.

Jesús, por su parte, les habla de ocupar voluntariamente el último lugar, de convertirse en siervos por amor, de "beber de su cáliz y bautizarse en su bautismo"; es decir, de participar de su pasión. 

No debemos pensar que los discípulos de Jesús eran más egoístas o mezquinos que nosotros. Todos queremos ser tenidos en cuenta y respetados, todos deseamos una vida holgada y -si es posible- acomodada. Pero Jesús nos invita a no dejarnos guiar por la lógica del mundo, sino por la del servicio generoso y desinteresado. Él, que nos propone el camino y nos da ejemplo, nos consiga la fortaleza necesaria para ponerlo en práctica. Amén.

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