Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 17 de octubre de 2014

Los últimos 12 papas de la Iglesia


El domingo 19 de octubre, coincidiendo con la jornada del Domund y la clausura de la asamblea del sínodo de los obispos sobre la familia, será beatificado Pablo VI, el papa que llevó a término el concilio Vaticano II e inició las reformas que el concilio había solicitado.

Los 10 papas de los últimos tiempos, desde la caída de los estados pontificios en 1870, son todos santos, beatos o venerables. Y los dos que actualmente viven (el que está en ejercicio y el emérito) son también personas de una profunda honestidad. Pero no siempre ha sido así.

Los papas de la época de las persecuciones sí que son todos santos y mártires. En los siglos siguientes aún encontramos varios santos hasta el s. IX. Pero a partir de ese momento solo encontramos a san León IX y san Gregorio VII (s. XI), san Celestino V (s. XIII) y san Pío V (s. XVI), junto a algunos (pocos) beatos. 

Se ve que, desde que fueron considerados reyes y ejercieron el poder temporal, se dedicaron más a la administración de los Estados Pontificios y se ocuparon con menos intensidad de la práctica de las virtudes evangélicas.

Cuando los garibaldinos conquistaron Roma y la anexionaron a Italia, muchos pensaban que sería el final de la Iglesia. Sin embargo, la pérdida del poder temporal fue una oportunidad de purificación y de renovación.

Hoy la Iglesia Católica está perdiendo rápidamente mucha de su influencia social. Para algunos es motivo de preocupación, pero no hay duda de que Dios se servirá de los acontecimientos para purificarla y hacerla cada vez más evangélica. Así sea.

1 comentario:

  1. Es cierto que Cristo siempre permanece. Los que cambian son los tiempos y las interpretaciones que los dirigentes de la Iglesia hacen de su mensaje. Purifícanos Señor para que encontremos la Palabra viva y eficaz para los tiempos actuales, y así les llegue al mayor número de personas para su salvación. José Mª Celdrán.

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