Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 3 de octubre de 2018

Hoy, Señor, te damos gracias...


Doy gracias a Dios por las cuatro semanas que he pasado en Centro América: una en El Salvador y otra en Costa Rica, predicando ejercicios espirituales a los religiosos carmelitas descalzos de las seis repúblicas centroamericanas, otra en Honduras y otra en Panamá, predicando sendos cursos de espiritualidad para la gente y para las monjas carmelitas. Ya he regresado a mi comunidad de Zaragoza, y mi único deseo es servir al Señor con la misma ilusión en cada lugar.

Mi problema es que, cuando estoy en Zaragoza, extraño a los amigos que he dejado en las otras tierras y, cuando estoy en otros sitios, extraño a las personas con las que convivo ordinariamente. Unos y otros son una bendición para mí, ¿cómo puedo agradecer al Señor tantas bendiciones que recibo por medio de las personas que él pone en mi camino? 

Como todos tenemos muchos motivos para dar gracias a Dios, les propongo un canto clásico de acción de gracias, compuesto por Cesáreo Garabaín (1936-1991).

Hoy, Señor, te damos gracias,
por la vida, la tierra y el sol.
Hoy, Señor, queremos cantar
las grandezas de tu amor.

Gracias, Padre, mi vida es tu vida,
tus manos amasan mi barro,
mi alma es tu aliento divino,
tu sonrisa en mis ojos está.

Gracias, Padre, Tú guías mis pasos,
Tú eres la luz y el camino,
conduces a ti mi destino
como llevas los ríos al mar.

Gracias, Padre, me hiciste a tu imagen,
y quieres que siga tu ejemplo
brindando mi amor al hermano,
construyendo un mundo de paz.

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