Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 4 de julio de 2012

4 de julio. Beata María Crocifissa Curcio

Maria Crocifissa Curcio nació en Ispica (Italia), en 1877. La lectura de la vida de Santa Teresa de Jesús despertó en ella el deseo de entregarse a Cristo. Con trece años se inscribió en la Tercera Orden Carmelita. Más tarde llevó vida en común con otras compañeras terciarias, consagradas a la educación cristiana de la juventud y al cuidado de niñas huérfanas. A pesar de sus deseos de ser religiosas, varias dificultades se lo fueron impidiendo durante años. Finalmente, al día siguiente de participar en la canonización de Santa Teresita, se empezaron a allanar los caminos que dieron lugar a la congregación de Carmelitas Misioneras de Santa Teresa del Niño Jesús. Educó a sus religiosas en una sólida piedad y en un espíritu misionero y de amor a la Iglesia. Murió el 4 de julio de 1957. Fue beatificada el año 2005.

Oración colecta. Oh Dios, que en la beata María Crocifissa has dado a tu Iglesia un modelo de contemplación y de acción, te rogamos nos concedas por su ejemplo e intercesión, que por la contemplación de tu Rostro y en el servicio a los hermanos, colaboremos a la restauración de tu imagen en el corazón de los hombres.

Oración sobre las ofrendas. Recibe, Señor, los dones que humildemente te ofrecemos en memoria de tu virgen la beata María Crocifissa, y concédenos, por esta hostia inmaculada, permanecer ardiendo en tu presencia en el fuego sagrado de tu amor.

Oración después de la comunión. Reconfortados con el pan del cielo, imploramos, Señor, de tu bondad que a cuantos nos llena de alegría el recuerdo de tu virgen la beata María Crocifissa, nos concedas el perdón de las culpas, la salud de los cuerpos, la gracia del alma y la gloria eterna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario