Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 9 de julio de 2017

Novena a la Virgen del Carmen, día tercero


Novena a la Virgen del Carmen, día tercero: La Virgen María en la anunciación del Señor. La imagen es del convento de los carmelitas descalzos de Toledo.

Salutación para todos los días: 

Virgen María, Madre y hermosura del Carmelo, Estrella del mar, en esta novena acudimos a ti implorando tu amparo. Madre de Dios y Madre nuestra, dirige tu mirada a todos los que invocamos tu auxilio, escucha nuestras plegarias y enséñanos a servir a Jesús con corazón sincero, como hiciste tú. Madre de misericordia y refugio de los pecadores, intercede por nosotros ante tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


Lectura bíblica: 

Del evangelio según san Lucas (1,29ss). «El ángel Gabriel dijo a María: No temas, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Será grande y será llamado Hijo del Altísimo. María contestó: Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra».


Reflexión: 

El ángel Gabriel anunció a María que Dios la había elegido para ser la madre de su Hijo. Ella pregunta cómo podría ser madre si aún no vivía con su prometido. El ángel le dice que será obra del Espíritu de Dios, para el que nada es imposible. María acepta y se pone enteramente al servicio del plan de Dios. María se manifiesta dispuesta a colaborar con Dios en todo, aunque no termine de entender las cosas; deseosa de cumplir lo que Dios quiere, porque sabe que eso es lo mejor que le puede pasar. Dios ofrece su Espíritu a María; María ofrece su vida a Dios.

Pidamos a María que nos ayude a acoger la voluntad de Dios en nuestras vidas y que nos enseñe a confiar siempre en él.


Invocaciones:

ROSA DEL CARMELO, perfúmanos en el alma y en el cuerpo, para que seamos buen olor de Cristo en medio de nuestros hermanos. Dios te salve, María…

ESTRELLA DEL MAR, conduce nuestra barquilla en el mar de la vida hasta que lleguemos a las playas luminosas de la Patria. Dios te salve, María…

REINA DEL CIELO, que un día gocemos de tu compañía en la eternidad y proclamemos contigo la grandeza del Señor, porque el Poderoso hizo en ti maravillas. Dios te salve, María…

(Pídase la gracia que se desea alcanzar)


Letanías:

Santa María, madre de Dios y madre nuestra, ruega por nosotros.
Zarza ardiente, ruega por nosotros.
Tabernáculo del Altísimo, ruega por nosotros.
Arca de la Alianza, ruega por nosotros.
Sede de la Sabiduría, ruega por nosotros.
Ciudad de Dios, ruega por nosotros.
Puerta Oriental siempre abierta, ruega por nosotros.
Fuente de Agua Viva, ruega por nosotros.
Aurora de la salvación, ruega por nosotros.
Madre y hermosura del Carmelo, ruega por nosotros.

Oración final: 

Padre santo, te suplicamos que nos asista con su intercesión la santísima Virgen María, madre y reina del Carmelo, para que, guiados por su ejemplo y protección, lleguemos hasta la cima del monte de la perfección, que es Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

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