Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 20 de julio de 2013

Oraciones de la liturgia bizantina en honor del Profeta Elías


La Liturgia Bizantina tiene una liturgia de las horas propia de la fiesta, así como un canon propio, escrito por José el Himnógrafo (s. IX), que lo presenta como hombre lleno de amor por Dios y gran intercesor a favor del pueblo. Aunque es la fiesta del profeta Elías, muchos textos unen a Elías con su discípulo Eliseo. La ilustración representa el momento en que Elías llama a Eliseo a seguirle.

Algunos textos subrayan el contraste entre el celo de Elías, que pide el castigo de los pecadores, y la misericordia de Dios, siempre dispuesto a darles una nueva oportunidad. Solo después de su experiencia en el Horeb, al final de su vida, Elías se identifica con el pensar de Dios y se convierte en el que suplica misericordia y perdón para los pecadores. Pueden consultar la liturgia bizantina del día completa en español aquí. A continuación presento una breve selección de textos:

Hoy, el veinte de julio, la Santa Iglesia celebra la conmemoración del Santo y Glorioso Profeta Elías Tesbita, por sus intercesiones, Oh
Cristo, Dios nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos. Amén.

Oh Verbo muy compasivo que trasladaste a Elías el Tesbita de la tierra al cielo en un carro de fuego; salva por su intercesión, a los que te glorificamos con fe y celebramos con júbilo su fiesta.

¡Oh Elías, bendito de Dios! No en el terremoto, sino en la brisa suave contemplaste la presencia de Dios. Él te llevó al cielo de manera sorprendente en un carro de fuego; ¡Oh, inspirado por Dios!

Asamblea de los ortodoxos, ¡venid, congreguémonos en el templo de Dios! Cantemos unidos un himno armonioso, glorificando a Cristo que honró a sus profetas y exclamemos con alegría, diciendo: “¡Regocíjate, Oh ángel terrenal y hombre celestial, tú de gran nombre, Elías! ¡Regocíjate, tú que recibiste la doble gracia de Dios, oh reverendísimo Eliseo! ¡Regocijaos vosotros, apoyos fervientes y campeones auxiliadores, médicos de las almas y de los cuerpos! Y librad de toda adversidad, de las tribulaciones y opresiones a cuantos celebramos con fe vuestra conmemoración”.

Elías el celoso, el que se autodominó para con los deseos, está visto hoy transitando en los aires, pues ha sido maestro preelegido de la salvación del mundo entero. ¡Qué gloria sublime es la que había merecido el profeta que está volando hacia lo alto! Quien es la belleza de los profetas y lo más intimo entre ellos; Pues apareció ángel en el cuerpo y por sus rectificaciones, un hombre incorpóreo. Alabémoslo, pues diciendo: “Apóyanos, Oh sabio, en el día del juicio.”

Honremos hoy, Oh fieles, con himnos davídicos al profeta del Señor, Elías Tesbita, el celoso hermosísimo que por su lengua hizo el cielo sólido como el hierro y la tierra fecunda infértil ¡Qué maravilla es! Pues un hombre terrenal impidió el cielo de llover. ¡Qué extraño es! Pues el hombre mortal se revistió de la inmortalidad, ascendió a los cielos en un carruaje de fuego, otorgó a Eliseo, con su manto, la doble gracia; reprendió a los reyes, hizo perecer por el hambre al pueblo rebelde, decepcionó a los falsos sacerdotes de la confusión y resucitó por una palabra al hijo de la viuda. Por su intercesión, conserva en la paz a nuestros gobernantes, Oh Cristo, Dios nuestro, y otórgales la victoria sobre los enemigos.

Con himnos espirituales alabemos a los dos profetas de Cristo; Porque Elías Tesbita ascendió a los cielos y por su manto Eliseo recibió de Dios el doble espíritu de Elías. Mas ambos se manifestaron astros luminosos del universo, intercediendo sin cesar por nuestras almas.

Elías y Eliseo han brillan en el universo como dos astros luminosos. Por su palabra, uno impidió las gotas de los cielos, reprendió a los reyes y en un carruaje de fuego ascendió a los cielos; y el otro curó las aguas amargas de Jericó, y cuando recibió la doble gracia cruzó a pie las aguas del Jordán. Ambos están ahora regocijándose con los ángeles en presencia del Altísimo e intercediendo por la salvación de nuestras almas.

3 comentarios:

  1. En la fiesta del gran Elias,me ha gustado poder orar con los textos
    bizantinos,que siempre aportan novedad.
    Muchas gracias y que al profeta no se le ocurra llevárselo en su carro
    para agradecerle la difusión de lo que ha significado.

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  2. Que grande es Dios y se fija en lo mas insignificante para trasformarlo en luz en estrella Ana Maria

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  3. Me siento feliz de poder tener esta comunicación con Elías por medio de estos textos, gracias padre Eduardo por darnos a conocer mucho de la historia , hoy recuerdo los días de bendición que viví en Monte Carmelo , gracias a Dios doy por ese regalo.

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