Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 8 de septiembre de 2015

Iglesia de santa Ana en Jerusalén (lugar del nacimiento de la Virgen María)


Normalmente, solo celebramos la fiesta de la muerte de los Santos; es decir, su tránsito a la vida eterna; su triunfo definitivo sobre la enfermedad, el pecado y la muerte; su nacimiento a la vida en plenitud en el cielo.

En el caso de su nacimiento natural, de su "cumpleaños", solo lo hacemos en los casos de Jesús (25 de diciembre), María (8 de septiembre) y Juan Bautista (24 de junio), de los que también celebramos su muerte: Jesús el Viernes Santo, María el 15 de agosto y Juan Bautista el 29 de agosto.

Por tanto, hoy es la fiesta de la natividad o del nacimiento de la Virgen María. El martirologio romano la presenta así: "Fiesta de la Natividad de la bienaventurada Virgen María, de la estirpe de Abrahán, nacida de la tribu de Judá y de la progenie del rey David, de la cual nació el Hijo de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, para liberar a la humanidad de la antigua servidumbre del pecado".

He hablado en muchas ocasiones de esta fiesta, recogiendo poesías e imágenes de la Virgen Niña. En esta entrada hablo del "Belén de la Virgen" y enlazo con otras.

En Jerusalén se conserva la basílica gótica de santa Ana, construida sobre el lugar donde, según una antigua tradición, vivieron Joaquín y Ana, y nació María. En la foto de arriba se ve la foto de la fachada.

Hay que reconocer que en la ciudad de Seforis, en Galilea, hay otra iglesia construida sobre la casa que otra tradición afirma que es el lugar del nacimiento de la Virgen María. Pero hoy hablaremos de la de Jerusalén.

Está situada junto a la piscina de Bethesda (la piscina probática junto a la cual Jesús curó a un paralítico), muy cerca de donde comienza el Vía Crucis por las calles de la vieja Jerusalén.

En la cripta hay restos arqueológicos de casas del s. I. Sobre ella se construyó un templo bizantino, destruido por los persas, otro románico, destruido por los musulmanes y el actual gótico, que se salvó a la caída del reino cruzado porque Saladino la transformó en una "madraza" (escuela donde se estudia la ley de islámica). Lo recuerda una lápida de mármol con una inscripción en árabe, colocada sobre la puerta principal.

Desde el s. XIX pertenece a los "padre blancos" o miembros de la "sociedad de las misiones de África" y se usa para el culto cristiano. Es famosa por su buena sonoridad y allí se dan muchos conciertos de música sacra durante el año.



Puerta de ingreso al templo.



Vista del presbiterio y del ábside.



Cúpula del crucero.



Imagen de santa Ana con la Virgen niña, situada en la nave lateral izquierda, cerca de la puerta.



Vista de la cripta.


Pinturas de la cripta, que representan el nacimiento de Jesús en Belén.



Jardines del patio, con un monumento al fundador de los Padres Blancos.

1 comentario:

  1. Muchas gracias Padre Eduardo por enseñarnos tantos detalles que normalmente pasan desapercibidos. Gracias de corazón.

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