Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 28 de septiembre de 2014

Hijo, ¡ve a trabajar a mi viña!


El evangelio del domingo pasado nos hablaba del propietario de una viña que llamaba asalariados a distintas horas del día para trabajar en ella. Al final, a todos les paga un salario que supera con mucho lo que han trabajado. Aún así, algunos protestan. (Lo comenté aquí). Hoy Jesús vuelve a hablarnos de una viña y de una invitación a trabajar en ella. Pero ahora no se dirige a trabajadores desconocidos, sino a sus propios hijos.

El contenido ya lo conocemos: un hijo protesta, pero termina cumpliendo lo que le pide su padre. El otro tiene bonitas palabras, pero no hace lo que le pide el padre, sino lo que le da la gana.

¡Cuántas veces yo tengo hermosas palabras para Dios y para los hermanos pero mi vida no se corresponde con lo que digo! Y eso que Jesús ya me ha advertido claro que "no todos los que me dicen Señor, Señor, entrarán en el Reino de los Cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre" (Mt 7,21).

Lo tenía muy claro mi madre, santa Teresa de Jesús, que escribió: "Cuando yo encuentro almas muy ocupadas en entender la oración que tienen y muy encapotadas cuando están en ella (que parece que no se atreven a moverse ni a menear el pensamiento para que no se les vaya un poquito del gusto y devoción que han tenido, y piensan que allí está todo el negocio), entonces veo lo poco que entienden del camino que lleva a la unión. Que no es eso, hermanas, que lo importante son las obras [y no solo los hermosos pensamientos]. Lo que quiere el Señor es que si ves a una enferma a la que puedes dar algún alivio, no te importe perder esa devoción y te compadezcas de ella; y si tiene algún dolor, que te duela a ti; y si es necesario, que tú ayunes para que ella coma, no tanto por ella, como porque sabes que tu Señor lo quiere. Esta es la verdadera unión con su voluntad" (5 Moradas 3,11).

El Señor, en su misericordia, nos conceda trabajar con perseverancia en su viña para vivir conforme a la fe que profesamos. Amén.

2 comentarios:

  1. Señor,quiero trabajar en tu viña,con contrato fijo y horario completo. No permitas que abandone ante cualquier dificultad. Que tenga muy presente el mensaje de santa Teresa.
    Que todos, paséis un buen día en la viña.

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  2. Señor dame corazon para amarte tanto en el progimo como en la oracion Ana Maria

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