Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 21 de junio de 2014

Corpus Chisti 2014


Mañana es la fiesta del Corpus Christi, que en latín significa "el Cuerpo de Cristo". (Los italianos prefieren llamarla Corpus Domini, que significa "el Cuerpo del Señor"). Ya he dedicado muchas entradas a hablar de su historia y espiritualidad (1, 2, 3 y 4), así como a recoger poesías (1 y 2) y cantos para la ocasión (Pange lingua, Lauda Sion, Panis Angelicus, La Fonte). También he presentado las alfombras de serrín y flores de mi pueblo (1) y he hablado de santa Teresita y el Corpus (1). En otras entradas he hablado del origen de la Eucaristía o de temas relacionados con ella. Hoy solo quiero recordar las distintas palabras que se han usado a lo largo de los siglos para referirse a la Misa.

En los escritos bíblicos encontramos dos nombres, principalmente: «Cena del Señor» (Kyriakón deîpnon, 1Cor 11,20-23) y «Fracción del pan» (klásis toû ártou, Lc 24,35; Hch 2,42.46; 20,7.11; 27,35). 

Hoy la palabra más usada para indicar el sacramento del Cuerpo y de la Sangre del Señor es «Eucaristía». Durante siglos fue un nombre común para indicar este misterio, aunque no el único. Lo usan la Didajé, la Traditio Apostólica, S. Ignacio de Antioquía, S. Justino, S. Ireneo de Lyón, Tertuliano y otros documentos de las primeras generaciones cristianas. La palabra eujaristía era la traducción de la «acción de gracias» hebrea (la berakah). Así subrayaban el momento que precede a la consagración (el prefacio). 

En los mismos autores, en S. Cipriano y en la Didascalía se encuentra también el término «ofrenda» (prosphorá en griego, oblatio en latín), en alusión a la aportación de los fieles para los pobres. 

S. Agustín y S. León Magno prefieren el término «sacrificio», subrayando el efecto de la acción de los ministros (sacrificium viene de sacrum facere, santificar). 

Anaphora, leitourgía, synaxis, agápe, Kyriaké son otros términos que se usaron con frecuencia en Oriente, así como su traducción latina en Occidente. En el norte de África se generalizó el uso de «colecta», subrayando el aspecto de la reunión (en latín, collecta significa el acto de juntar, reunir).

En el siglo IV, la palabra missa significaba despedida. La salida de los catecúmenos después de la homilía y antes de presentar los dones era el momento que subrayaba el misterio que estaba para suceder. Este nombre se generalizó en Occidente para calificar al sacramento. Lo encontramos en S. Ambrosio de Milán, en la Beata Egeria, en S. Isidoro... 

Con el tiempo, en Occidente se generalizó la denominación «santa misa» y en Oriente la «divina liturgia». Todos los nombres han utilizado una parte de la celebración para denominar al todo, cada uno un aspecto de la misma. Ninguno es mejor que el otro, siempre que nos quedemos con lo que quieren significar.

2 comentarios:

  1. Tenía yo más o menos 15 años cuando era Montañera de Santa María y el sacerdote nos explicó en la montaña la etimología de la palabra: EU, buen XARISTOS, Gracia; EuXaristía, Eucaristía, la buena gracia si lo traducimos literalmente del griego.
    Son de esas cosas que impresionan, se aprenden y nunca se olvidan.

    ResponderEliminar
  2. Sacerdote Eucaristia Que dos palabras mas grandes para mi . Dios se ha valido del sacerdote para manifestarse al mundo . Lo hubiera podido hacer el solo .Pero ha querido las manos y el corazon del hombre .Gracias por tu amor de Padre Ana Maria

    ResponderEliminar