Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 2 de diciembre de 2013

Las tres venidas de Jesús


Adviento es el tiempo de la preparación para acoger al Señor que viene a salvarnos. Pero debemos recordar que hay tres venidas de Jesús: Él vino en la pobreza y humildad, naciendo de María hace dos mil años. Él vendrá con gloria al final de los tiempos para llevar su obra salvadora a plenitud. Él viene en cada acontecimiento para darnos fortaleza y esperanza. Se lo cuento en dos minutos en este video y lo explico por escrito más abajo.

El Señor vino. Durante el Adviento, la Iglesia mira al pasado: a las esperanzas de Israel, a las promesas de los profetas y a su cumplimiento en Cristo: el Hijo de Dios se hizo hombre para que los hijos de los hombres pudiéramos llegar a ser hijos de Dios. Porque Jesús vino y se ha quedado entre nosotros, en nuestros días no es necesario subir al cielo o bajar al abismo para encontrar a Dios (cf. Rom 10,6-7).

El Señor vendrá. En Adviento, al mismo tiempo que se hacen presentes las obras pasadas de Dios, la Iglesia mira al futuro: a la manifestación gloriosa de Cristo y a la nueva Jerusalén, que descenderá del cielo; cuando la humanidad redimida entrará en el Paraíso verdadero, del que el jardín del Edén era solo anuncio profético, y vivirá la vida de Dios para siempre. Cumpliendo sus promesas, Jesús vendrá para llevar a plenitud su obra salvadora.

El Señor viene. La liturgia actualiza de una manera misteriosa lo que recordamos (como ya sucedido) y lo que esperamos (como suceso futuro), por lo que podemos hablar de tres venidas del Señor: la que tuvo lugar hace más de 2000 años, la que se realizará al final de los tiempos y la presente, en que ambas se actualizan: Jesús viene, se hace presente entre nosotros, nos trae la salvación. Por eso, la Sagrada Escritura llama a Jesús «el que es, el que era y el que viene» (Ap 1,8) y dice que «es el mismo ayer, hoy y siempre» (Heb 13,8). 

1 comentario:

  1. Gracias por esta visita mañanera a través del vídeo. Sospecho que su imagen, ahora no
    será la misma. Por favor,cuídese. No siempre se puede con todo y hay que aceptarlo.Lo necesitamos.
    Que el Señor le regale como sólo El puede hcerlo

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