Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 17 de noviembre de 2013

Quien persevere hasta el final se salvará (Lc 21,19)


El domingo próximo es la fiesta de Cristo Rey, que concluye el año litúrgico. Durante todo el presente año hemos reflexionado en la vida y en el mensaje de Cristo, siguiendo el evangelio según san Lucas (ciclo c). Dentro de dos semanas comienza un nuevo año litúrgico, en el que leeremos el evangelio según san Mateo (ciclo a). 

De momento, la liturgia de hoy nos invita a no poner nuestra confianza en las cosas de la tierra (aunque sean tan preciosas como el Templo de Jerusalén), ya que todas las obras de los hombres pasarán antes o después. Solo la Palabra de Dios es estable y permanecerá para siempre, como se canta en este video.

Jesús nos invita a poner nuestra mirada en la meta última de nuestro caminar, cuando desaparecerá el mundo presente y todos los seres serán llevados a la plenitud para la que fueron creados, 

Mientras esto llega, ¿qué debemos hacer? San Pablo nos responde en la segunda lectura: Trabajar con serenidad para ganarnos el pan de cada día. Es decir, ser responsables, no olvidar nuestras obligaciones cotidianas, porque Cristo no solo se manifestará al final de los tiempos, sino que está siempre a nuestro lado, ayudándonos y bendiciéndonos en la salud y en la enfermedad, en el trabajo y en el descanso. 

¡Dichosos quienes sepan descubrirlo en los acontecimientos de cada día, porque estarán preparados para recibirlo cuando regrese en su gloria!

2 comentarios:

  1. Si Padre Eduardo. asi lo siento yo, Jesus esta sirmpre con nosotros, si habrieramos los ojos! si habrieramos los oidos!, si no fueramos poniendo capas en nuestro corazon!! muchas veces por dimes y diretes que nos confunden en el camino, y otras por quitame esas pajas.
    Si no fuera asi, sabriamos que siempre esta aqui con nosotros. Yo por lo menos asi lo siento, incluso cuando no lo siento, sr que esta aqui, no tengo nada mas que mirar a mi alrededor para verlo: para verlo, en el amanecer, en la belleza de una mariposa o de una flor, en la sonrisa de un hermano, incluso se que esta en ese hermano que por lo que sea, no me quiere bien.
    EL SIMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE esta, y permanecera con nosotros, con su mano blanda y su toque delicado, dejemos nosotros que sea el centro de nuestra vida.
    Que Dios te bendiga Padre Eduardo. un abrazo

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  2. Cuánto intentan preocuparnos los que andan anunciando el final de los tiempos con base en las señales que ven hoy! Sin embargo, quienes depositamos nuestra confianza en el Señor, sabemos que Él viene todos los días, en la Eucaristía!! Para qué y por qué, entonces, tener miedo?! " No tengáis miedo" nos decía el Beato Juan Pablo II. Los cristianos, por tanto, esperamos en el Señor y su Gracia y nos mantenemos ocupados, trabajando y orando por su Reino.

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