Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 2 de agosto de 2012

Nuestra Señora de los Ángeles (2 de agosto)


(El cuadro de la fotografía es un detalle de una obra de Bradi Barth)

La devoción a María, invocada con el título Nuestra Señora de los Ángeles, está muy extendida en el pueblo cristiano. Yo quiero recordar aquí tres santuarios en su honor: el de Asís, el de Roma y el de Cartago (Costa Rica), colocando unas fotografías para que los conozcan.



El más internacional es el de Asís. Una gran basílica que recoge en su interior la capilla del s. VIII que los benedictinos regalaron a san Francisco para que iniciara su experiencia de vida religiosa, la famosa Porciúncula. Allí emitieron sus votos a Dios él, sus primeros compañeros y santa Clara; allí vivió el poverello, realizó los capítulos (encuentros anuales con sus frailes), escribió su regla y murió, por lo que la basílica y el convento están llenos de recuerdos suyos.


La segunda es la basílica romana de santa María de los Ángeles a las termas de Diocleciano, realizada por Miguel Ángel, aprovechando algunos espacios de las antiguas termas romanas. Es tan grande que resulta abrumadora y está llena de obras de arte. Conserva los altares primitivos de la basílica vaticana y una meridiana espectacular (la luz del sol entra por un agujerito y se posa a lo largo de una linea de 45 metros marcada en el suelo con dibujos que señalan los solsticios, los equinoccios, los signos del zodiaco, etc.). Era el templo de la cartuja adyacente, que hoy recoge el museo nacional romano. Es la iglesia nacional italiana, en la que se celebran las ceremonias de estado.


La tercera es la de la patrona de Costa Rica, que contiene la imagencita negra de la Virgen María, que quiso acercarse a los indígenas y a los mulatos cuando vivían segregados de los blancos, manifestándose a una joven pobre. Cada año recibe la visita de millones de peregrinos de los países centroamericanos.

2 comentarios:

  1. Buenos días, P. Eduardo. Quiero felicitarle por este blog que hoy he descubierto. Me ha encantado porque rebosa frescura, alegría y sencillez. Me gusta mucho por las reflexiones cortas pero directas y sencillas y también por las ilustraciones que le dan viveza. Le deseo muchos frutos espirituales en su servicio a Jesús y María. Un abrazo en el corazón de Jesús y María.
    Luis Fernando

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    1. Amigo, Muchas gracias por esas palabras tan elogiosas. Debo reconocer que disfruto compartiendo lo que a mí me hace feliz. El Señor le bendiga.

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