Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 7 de agosto de 2014

San Alberto de Sicilia y la Virgen María de Trápani


Hoy es la fiesta de san Alberto de Sicilia, del que ya he hablado aquí y aquí. En esta entrada les propongo una reflexión sobre su relación con la famosísima imagen de la Virgen María que se conserva en Trápani, de la que se dice desde hace siglos que para ver una escultura más hermosa de la Virgen hay que ir al cielo para verla al natural. 

La imagen es de mármol blanco, de 1,65 metros de altura. María mira y sonríe a sus devotos, mientras que el niño Jesús mira y sonríe a su madre.

En la mayoría de catedrales de Europa y museos antiguos se puede ver alguna copia suya en varios tamaños, ya que en Trápani llegó a haber 60 talleres que se dedicaban exclusivamente a hacer copias que se enviaban a todo el mundo. En la catedral de mi pueblo hay una y en el Desierto de las Palmas conservamos dos.

San Alberto vivió una relación profunda con María, la Madre del Señor, como todos los carmelitas de la primera generación. 


Una tradición antigua afirma que la imagen de la Madonna di Trápani llegó al convento de los carmelitas desde Chipre, pasando por Siria, cuando san Alberto era provincial de Sicilia. 

En el video pueden ver imágenes de la Virgen y de su precioso santuario, lleno de tesoros artísticos. Entre ellos destaca la capilla de san Alberto, cuya fiesta hoy celebramos. Más abajo recojo fotografías de la imagen original y de copias antiguas.



Nuestra Señora de Trápani. Imagen original en su capilla.


Antiguo grabado de la Virgen de Trápani.


Representación antigua en coral.


Copia antigua de pequeño tamaño en mármol.


Cuadro antiguo que la representa cubierta de joyas, como acostubraban para el día de su fiesta.


Imagen en el altar de una iglesia de Palermo. 


Otro altar dedicado a la Virgen de Trápani.


Otro altar para la misma advocación mariana.

1 comentario:

  1. ¿Dónde están Betania, Fina, José María, Isabel y los demás que suelen comentar y estos días están tan callados? Os echamos de menos. Paolo.

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