Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 20 de agosto de 2015

San Bernardo: "Acuérdate"


Hoy es la fiesta de san Bernardo de Claraval, fundador de numerosos monasterios cistercienses, gran predicador y doctor de la Iglesia.


Es muy conocida su tierna devoción a la Virgen María, sobre la que escribió páginas muy hermosas. Entre otras cosas, redactó las últimas palabras de la Salve: "Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María". También escribió la popular oracion del "Acordaos", que dice así:

Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu auxilio y reclamando tu asistencia, haya sido desamparado de ti. Animado por esta confianza, a ti acudo, Madre, Virgen de las vírgenes; y gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante ti. Madre de Dios, no deseches mis súplicas; antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén.

En otro lugar, añade: "Se compara a María con una estrella, porque, así como la estrella despide el rayo de su luz sin corrupción de sí misma, así, sin lesión suya dio a luz la Virgen a su Hijo. Ni el rayo disminuye a la estrella su claridad, ni el Hijo a la Virgen su integridad. Ella es aquella noble estrella nacida de Jacob, cuyos rayos iluminan todo el orbe. cuyo esplendor brilla en las alturas y penetra los abismos; y, alumbrando también a la tierra y calentando más bien los corazones que los cuerpos, fomenta las virtudes y consume los vicios. Esta misma es la esclarecida y singular estrella, brillando en méritos, ilustrando en ejemplos. ¡Oh!, cualquiera que seas el que en la impetuosa corriente de este siglo te miras, no apartes los ojos del resplandor de esta estrella, si quieres no ser oprimido de las borrascas".

He comentado algunas estrofas de su poema al nombre de Jesús (uno de los más hermosos de toda la historia del cristianismo) en esta entrada


He recogido algunos pensamientos de su obra "Sobre el amor a Dios" ("De diligendo Deo") en esta entrada

He hablado de su carta-tratado al papa Eugenio III en esta entrada.

1 comentario:

  1. Preciosa poesía al nombre de Jesús. Nunca la había leído.

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