Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 17 de mayo de 2014

Jugando al escondite


A los niños les encanta jugar a esconderse. Los más pequeños piensan que si ellos no ven, a ellos tampoco les ven... En las siguientes fotografías pueden disfrutar de los escondites más tiernos. Y recuerden la hermosa poesía de Unamuno:

Agranda la puerta, Padre,
porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños,
yo he crecido, a mi pesar.

Si no me agrandas la puerta,
achícame, por piedad;
vuélveme a la edad aquella
en que vivir es soñar.








11 comentarios:

  1. ¡Qué tiernos! Los niños están llenos de inocencia.

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  2. ¡Qué bonito y conmovedor es este poema de Unamuno!
    Y aunque parezca tierno, es hondo y profundo.
    P. Eduardo, muchas felicidades por el blog, es un remanso de paz en nuestra vida ajetreada.
    Me uno al gran abrazo de betania.

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  3. ¿qué bonito! siempre los niños producen mucha ternura, si fuera capaz de seguir como niña...Felicidades Padre por estos dos años que nos ha regalado que Dios le siga bendiciendo. Isabel

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  4. ¡Qué profundo es Unamuno en sus escritos! Me parece increible que fuera tan denostado. Su diario es una joya.
    Le deseo paz y bien.

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  5. Es cierto que los niños piensan, que escondiéndo su cabecita, el resto del cuerpo no se les ve. A si he podido "ver" yo también, a muchos adultos,que queriendo "cubrir" con un aspecto de seriedad,de respeto,o incluso de indiferencia, he visto al niño tierno,temeroso,inseguro y con falta de afecto pero que se permite mover un solo músculo por que a visto en el espejo, que ha crecido.

    Tal vez deberíamos de recordar mas a menudo las Palabras de nuestro Señor:
    ¿Quieres ser feliz? Pues tienes que ser un niño! y podrás disfrutar de Mi Reino, que también es tuyo.

    Bendito sea el Señor que no se esconde de nosotros!

    Maria

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  6. Quería decir, que el adulto: " NO se permite mover un solo músculo".

    Maria

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  7. Coincido con Lola: este poema de Unamuno, además de hermoso es, sobre todo, hondo y profundo y expresa esa agonía (lucha) unamuniana que le atormentó durante toda su vida y que él expresaba muy bien a través de un lenguaje lleno de contrastes, oposiciones, paradojas, varios sentidos...
    Así, este poema que, en un primer nivel puede parecer sólo tierno y bonito es, en el fondo, la expresión de la duda que atormentaba a Don Manuel (y al mismo Unamuno), el protagonista de "San Manuel Bueno Mártir" , sacerdote atormentado que no podía creer en la inmortalidad.
    De hecho, para entender ese aparente inocente último verso de "vivir es soñar", hay que saber qué significa eso para Unamuno. Para ello es imprescindible leer el sobrecogedor final de "Niebla" en el que Augusto Pérez/Unamuno, se encara con su autor/Dios al que le dice que no quiere morir. El personaje se rebela, se revuelve, y nos señala trágicamente a los lectores: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/literatura/niebla/32.html

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  8. Asun, ¡Chapeau!
    Me ha encantado tu análisis sobre la obra y vida de Unamuno.
    Un saludo.
    Lola.

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  9. Hola, Lola.
    Muchas gracias, muy amable. A mí también me ha gustado tu comentario. Creo que tenemos cosas en común.
    Un saludo también para ti.
    Asun.

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  10. ¡Cuánta ternura! Dios nos conceda conservar e alma de niño. E.N.

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  11. LOS NIÑOS SON LA FELICIDAD DE LA FAMILIA QIEN RECHAZA A UN NIÑO ES COMO SI APAGARAS LA LUZ DE LA CASA Y EL RESULTADO ES LA TRISTEZA

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