Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 31 de enero de 2014

las aladas almas de las rosas del almendro de nata ...


Ayer comenzamos a hablar de los almendros en flor, citando algunos dichos y poesías que tratan de ellos. Hoy profundizamos en el argumento, citando algunas bellos poemas de Miguel Hernández y Gabriela Mistral.

Los almendros, sus flores y sus frutos están muy presentes en la cultura y mitología griegas. De hecho, de Agdistis creció un almendro que fecundó a Sangario, de la que nació Atis. Sobre el cadáver de una de las hijas del famoso rey Midas también nació un almendro. Atenea también metarfoseó el cuerpo de Fílide en un almendro y cuando su amado Acamante regresó de la guerra de Troya, al acariciar el almendro, floreció.

También tuvieron su importancia en la tradición judía (cf. la famosa vara florecida de Aarón y la vocación de Jeremías, por ejemplo). En el cristianismo primitivo, la almendra representa a Cristo, ya que su naturaleza divina está escondida dentro de su "cáscara" humana, por lo que es muy común representar a Cristo en la gloria dentro de una "mandorla" (que significa almendra en italiano).

Miguel Hernández tiene un precioso soneto titulado "La rosa del almendro", que le sirve de imagen para referirse a la Virgen María:

Propósito de espuma y de ángel eres,
víctima de tu propio terciopelo,
que, sin temor a la impiedad del hielo,
de blanco naces y de verde mueres.

¿A qué pureza eterna te refieres
con tanta obstinación y tanto anhelo?....
¡Ah, sí!: tu flor apunta para el cielo
en donde está la flor de las mujeres.

¡Ay! ¿por qué has boquiabierto tu inocencia
en esta pecadora geografía,
párpado de la nieve, y tan temprano?

Todo tu alrededor es transparencia,
¡ay pura de una vez cordera fría, 
que esquilará la helada por su mano!

En la "Elegía a la muerte de Ramón Sigé", en cierto momento también habla de los almendros en flor con el verso que da título a esta entrada: 

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Por su parte, Gabriela Mistral, en su poemario "Cosas", escribe: 

Viene un aroma roto en ráfagas;
soy muy dichosa si lo siento;
de tan delgado no es aroma,
siendo el olor de los almendros.

Me vuelve niños los sentidos;
le busco un nombre y no lo acierto,
y huelo el aire y los lugares 
buscando almendros que no encuentro...

¡Que los almendros en flor hagan brotar en nosotros la esperanza!

6 comentarios:

  1. No conozco a todos esos Agdistis y otros nombres griegos raros que ha colocado al inicio, pero las poesías me han parecido preciosas. Gracias por dárnoslas a conocer y que la esperanza florezca en nuestras vidas como flor de almendro. J. Ramón

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  2. Bellísimo Miguel Hernandez, tengo en el recuerdo el trabajo que realizó Serrat musicalizando estos versos porque fue el primer disco que adquirí , y bella la representación del cristianismo primitivo de la almendra, que en su interior se encuentra la naturaleza divina de Cristo, en lo más escondido. El espíritu del Señor nos habla a través de las personas, la naturaleza...lo que Él nos ha dicho.
    Un nuevo año litúrgico, una nueva oportunidad, vuelve a florecer de nuevo el árbol temprano, Él siempre se muestra primero.
    Conchita

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  3. Gracias Padre Eduardo por las explicaciones. Dios lo bendiga y la Virgen María lo cubra con su santo manto.

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  4. " A LAS ALADAS ALMAS DE LAS ROSAS DEL ALMENDRO

    DE NATA TE REQUIERO ........................................... "

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  5. Hermosísima la elegía a Ramón Sijé. No conozco otra más hermosa y que me emocione tanto. Él la dedicó a su amigo muerto prematuramente. Yo la dedico siempre a mi madre, muerta también prematuramente. Justo hoy, hace 28 años. Era un hemoso y azul día de abril, víspera del Domingo de Ramos. Pero yo estaba infinitamente triste y con un infinito desconsuelo. Y era muy joven.

    Pongo a continuación dos enlaces con la música que le puso Serrat. Refleja muy bien las dos partes: en la primera, se baja hasta lo más hondo del dolor:

    "Quiero escarbar la tierra con los dientes,
    quiero apartar la tierra parte
    a parte a dentelladas secas y calientes.
    Quiero minar la tierra hasta encontrarte
    y besarte la noble calavera
    y desamordazarte y regresarte".

    Y, a continuación, la música subraya el cambio: de lo más hondo y profundo del dolor y de la tierra, a la esperanza y a lo más alto: "Volverás" "por los altos andamios de mis flores" ... "Tu corazón, ya terciopelo ajado, llama a un campo de almendras espumosas"... "A las aladas rosas del almendro de nata te requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas".

    https://www.youtube.com/watch?v=RL_3R-QVLks

    https://www.youtube.com/watch?v=S9tpHg6IBhQ

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  6. ¡ OH ! ¡ OH ! ¡ PADRE !

    ¡ QUÉ MARAVILLA LOS ALMENDROS EN FLOR ...

    ¡OH ! ¡ OH DIOS AMOR TE PASAS REGALÁNDOTE ...

    Y REGALÁNDONOS TODA TU CREACIÓN ...!!!!!!!!!!!


    ¡¡¡ SÍ ! ¡ DIOS EN TODOS Y EN TODO DANDO A LUZ ...!


    ¡¡¡ PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL ¡ DIOS SABE MUY BIEN

    CÓMO ATESORO TODO ESTE CAMINAR ... ESCALAR LA DIVINA MONTAÑA

    CON USTED ......!!!!!!!!!!!!!!

    CON ADMIRACIÓN Y AGRADECIMIENTO ...

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