Entramos en el mes en el que tiene lugar el solsticio de verano en el hemisferio norte (el día con más horas de luz y la noche más corta) y el solsticio de invierno en el hemisferio sur (la noche más larga y el día más corto). En la zona del Caribe y Centroamérica no tienen estos cambios tan bruscos, porque amanece y anochece a las mismas horas (con ligerísimas variaciones) durante todo el año.
