Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 29 de junio de 2017

La Iglesia es apostólica


Hoy celebramos en una única fiesta a los santos apóstoles Pedro y Pablo, que sufrieron el martirio en Roma, en tiempos del emperador Nerón. La Iglesia tiene otras dos fiestas en las que honra a cada uno de ellos por separado:

- La conversión de san Pablo (25 de enero).
- La cátedra de san Pedro (22 de febrero).

La fiesta de hoy no solo celebra la memoria de estos dos grandes apóstoles, que son considerados "columnas de la Iglesia", sino que celebra el misterio de la Iglesia, su identidad, que es "apostólica", fundada sobre el cimiento de los discípulos de Jesús y sobre la comunión con los obispos, que son sus sucesores.

La Iglesia es apostólica porque está fundada sobre el testimonio de los apóstoles (palabra griega que significa «mensajeros», «enviados») y es guiada por los sucesores de los apóstoles, que son los obispos, en comunión con el papa, el sucesor de Pedro, a quien Cristo aseguró: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará» (Mt 16,18).

Pedro y Pablo eran muy distintos entre sí e incluso tuvieron duros enfrentamientos entre ellos, pero a los dos les unió su amor incondicional por Cristo, al que sirvieron de corazón hasta la muerte. Sobre el testimonio de los dos se construye la Iglesia, tal como reza la liturgia del día.

Oración colecta. Señor, tú que nos llenas de santa alegría en la celebración de la fiesta de san Pedro y san Pablo, haz que tu Iglesia se mantenga siempre fiel a las enseñanzas de aquellos que fueron fundamento de nuestra fe cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Oración sobre las ofrendas. Haz, Señor, que la oración de tus apóstoles acompañe esta ofrenda que te presentamos y nos vuelva agradables a ti, al celebrar este santo sacrificio. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Prefacio. En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno por Cristo, Señor nuestro.

Porque en los apóstoles Pedro y Pablo has querido dar a tu Iglesia un motivo de alegría: Pedro fue el primero en confesar la fe; Pablo, el maestro insigne que la interpretó; aquel fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel, este, la extendió a todas las gentes.

De esta forma, Señor, por caminos diversos, los dos congregaron la única Iglesia de Cristo, y a los dos, coronados por el martirio, celebra hoy tu pueblo con una misma veneración.
Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo...

Oración después de la comunión. Concede, Señor, a los que has alimentado con este sacramento, la gracia de vivir de tal modo en tu Iglesia que, perseverando en la fracción del pan y en la doctrina de los apóstoles, tengamos un solo corazón y una sola alma, arraigados firmemente en tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

En la siguiente entrada recojo enlaces a otras en las que presento textos variados (poemas, arte e historia, textos de santa Teresa) y cuento la vida y el mensaje de cada uno de los apóstoles en un lenguaje sencillo, como si fueran ellos los que nos hablan:

- San Pedro y san Pablo: sus vidas, su mensaje, poemas y otras cosas.

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