Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 28 de diciembre de 2014

La familia de Jesús es nuestra familia


El domingo que cae dentro de la octava de Navidad se celebra la fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret (ya he hablado de ella, recogiendo oraciones y poesías aquí y aquí).

Jesús nació y creció en el seno de una familia, pero, en el momento oportuno, nos enseñó que "su madre y sus hermanos y hermanas" son los que escuchan su Palabra y se esfuerzan por cumplirla.

Jesús amó con sinceridad a María y a José, pero no permitió que sus parientes ni el ambiente social le dictaran lo que tenía que hacer y anunció unas relaciones que van más allá de las naturales. 

A los doce años, Jesús manifiesta que se debe a su misión antes que a los suyos, que su relación con el Padre del cielo está por encima de todas las demás relaciones. 

Más tarde, anunció que su verdadera familia no la forman los lazos de la carne y de la sangre, sino los de la fe (Mc 3,31; Mt 12,46-50; Lc 8,19-21), porque él ofrece a los creyentes una nueva familia en el Espíritu.

En cierto momento, María y José dejaron de ser los que cuidaban y protegían a Jesús para convertirse en los que escuchaban sus enseñanzas, pasando a formar parte de la nueva familia de los creyentes.


Para mí es muy hermoso recordar que Jesús nos ha hecho miembros de su familia. Y le doy gracias por todas las personas maravillosas que ha puesto en mi camino y que comparten conmigo la fe y la esperanza, que son también miembros de esta gran familia que es la Iglesia. El Señor los bendiga a todos.


Como hoy es 28 de diciembre, también se celebra a los Santos inocentes (de los que he hablado aquí y aquí).

3 comentarios:

  1. Querida Ana R, muchas gracias por tu felicitacion. Que el Niño recien nacido os colme de paz y amor a ti y a tu familia.
    ¡¡Que bueno!! Este blog del Padre Eduardo, se está convirtiendo en un punto de encuentro para todos los seguidores. Fina.

    ResponderEliminar
  2. Somos una gran familia, allende los mares!

    ResponderEliminar
  3. Dicen que nada en la vida es coincidencia ni casualidad y yo soy de los que creo que es asi y a los que por fortuna nuestros caminos se cruzan con los del padre Eduardo que yo a el lo veo como un instrumento del senor nos hace sus seguidores en este blog porque a travez de el nos habla el senor .
    Gracias a Dios que existen las personas como usted padre y por compartir con todos nosotros su gran espiritualidad y sabiduria

    ResponderEliminar