Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 30 de marzo de 2013

Poesía para hoy


En este Sábado Santo en el que la fe y la esperanza de la Iglesia se concentran en el corazón de María, les propongo un hermoso poema titulado "Lamentaciones de nuestra Señora", escrito por Gómez Manrique (1412-1490).

¡Ay dolor, dolor, 
por mi Hijo y mi Señor!
Yo soy aquella María
del linaje de David;
oíd, señores, oíd,
la gran desventura mía.
¡Ay, dolor!

A mí me dijo Gabriel
que el Señor era conmigo.
Y dejóme sin abrigo
amarga más que la hiel.
Díjome que era bendita
entre todas las nacidas,
y soy de las afligidas
la más triste y más aflicta.
¡Ay dolor!

¡Oh vos, hombres que transistes
por la vida mundanal,
decidme si jamás vistes
igual dolor de mi mal.
¡Y vosotros que tenéis
padres, hijos y maridos,
acorredme con gemidos
si con llantos no podéis.
¡Ay dolor!

¡Llorad conmigo, casadas,
llorad conmigo, doncellas,
pues que vedes las estrellas
oscuras y demudadas,
vedes el templo rompido,
la luna sin claridad;
llorad conmigo, llorad
un dolor tan dolorido!
¡Ay dolor!

¡Llorad conmigo la gente
de todos los tres estados,
por lavar cuyos pecados
mataron al inocente,
a mi Hijo y mi Señor,
mi redentor verdadero!
¡Cuitada! ¿Cómo no muero
con tan extremo dolor?
¡Ay dolor!

2 comentarios:

  1. Santísima Madre mía cuanto daría yo por poderte consolar, pues tu que nos has dado tanto no mereces llorar.

    Hoy yo lloro como el dijo por mi pecadora y mis hijos.

    Que daría yo por poderte consolar.

    Y si en algo te consuela te he prometer
    en tu dolor acompañare
    y esta noche he correr
    yo también hasta el sepulcro
    esta noche para ver a tu hijo Jesús Cristo
    a la muerte vencer.

    Que daría yo por poderte consolar.

    Madre mía que nunca olvide tu dolor y el amor con que tu Hijo me amo.
    Porque tu inocente lloras al verlo perecer.
    y yo culpable lloro por cuantos clavos con mis pecados le clave.

    Santísima Madre mía cuanto daría yo por poderte consolar, pues tu que nos has dado tanto no mereces llorar. Así que no sabiendo como poderte consolar he de llorar contigo el amor de su bondad.

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  2. ¡¡¡ AY ! ¡ AY ...! ¡ AY ! ¡ MADRE DE DIOS Y MADRE MÍA ... !

    ¡ MARES DE SANGRE DE TUS LATIDOS ... ! ¡ OH MADRE !

    ¡ AY ...! ¡ AY MADRE DE DIOS ! ¡ SANGRANDO ROSAS MI CORAZÓN

    TU CORAZÓN ... SU CORAZÓN ...!!!

    ¡¡¡ AY ! ¡ AY ...! ¡ DIOS MÍO ... !!! AY MADRE MÍA ... !

    SANGRANDO ROSAS ...!!! LATIDOS DE DIOS PARA SALVARME ...!


    ¡¡¡ OH AMOR ETERNO ...! ¡ SÉ ... ! ¡ LO SÉ MUY BIEN QUE NO TE

    MEREZCO ... ! ¡ NO...! !!! ¡¡¡ NI A TU MADRE TAMPOCO ... ! ¡ AY ! AY ... !
    ENJUGANDO MIS LÁGRIMAS ¡ TUS LÁGRIMAS ...!!!

    ¡ NO MEREZCO ! ¡ NO ...! ¡ NO MEREZCO TAN INFINITO AMOR ... !

    ¡ NO ...! ¡ NO MEREZCO TAN DULCE MISERICORDIA ...!!!

    ¡ AY ! ¡ AY...! ¡ AY ! MIS LÁGRIMAS ... SUSPIROS DEL ALMA ... !!!

    ¡¡¡ AUNQUE SÉ MUY BIEN QUE NO LO MEREZCO ... !

    ¡ SÍ ...! ¡ POR VUESTRA MISERICORDIA ETERNA ...

    ESTOY SANGRANDO TUS ROSAS ¡ SANTÍSIMA MADRE INMACULADA ...

    ¡ SUS ROSAS DE SALVACIÓN ... ! ¡ AMÉN ...!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¡¡¡ GRACIAS ETERNAS INFINITAS ...!!!!!!!!!!!!!!!

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