Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 2 de febrero de 2016

Formas de consagración en la Iglesia


Hoy, fiesta de la presentación de Jesús en el templo, se celebra también la jornada mundial de la vida consagrada, que este año tiene por lema "La vida consagrada, profecía de la misericordia". Cristo es la luz del mundo y el rostro visible de la misericordia del Padre. Los religiosos queremos llevar su luz al mundo y ser testigos de su misericordia, cada uno según su propio carisma y sensibilidad.

Bueno, eso lo queremos todos los cristianos, independientemente del propio estado y vocación. Los consagrados lo queremos vivir como una respuesta concreta a la llamada del Señor, con el deseo de florecer allí donde el Señor nos pide que lo hagamos: en escuelas, en hospitales, en parroquias, en misiones, en residencias de ancianos, en casas de espiritualidad...

No hay una única manera de vivir la consagración. El Espíritu Santo embellece a la Iglesia con multitud de carismas: ermitaños y monjes contemplativos, frailes mendicantes, clérigos regulares, religiosas consagradas a la misión, institutos seculares, sociedades de vida apostólica.

Simplificando mucho, podemos resumir las distintas formas de consagración que hoy hay en la Iglesia en cinco grandes grupos:

1- La vida monástica. Los monjes y las monjas viven en un monasterio, consagrados a la vida contemplativa, al trabajo y a la vida fraterna. Hay unos 50 grupos distintos, que normalmente siguen la regla de san Benito (en occidente) o las de san Pacomio y san Basilio (en oriente).

2- Los canónigos regulares. Hay unos diez grupos distintos que siguen la regla de san Agustín y se consagran a la oración litúrgica en comunidad y al servicio apostólico de las Iglesias locales.

3- Los mendicantes. Hoy hay 16 Órdenes de frailes (es decir, hermanos). Algunos siguen la regla de san Agustín (agustinos, dominicos, siervos de María, mercedarios, hermanos de san Juan de Dios), otros la de san Alberto de Jerusalén (carmelitas), la de san Francisco (menores, conventuales, capuchinos, orden tercera regular), u otras (trinitarios y mínimos).

4- Congregaciones apostólicas. Quieren responder a las urgencias eclesiales (primer anuncio del evangelio, catequesis, misión) y sociales (cuidado de enfermos, indigentes, huérfanos, ancianos, encarcelados). Es el grupo que cuenta con mayor número de institutos: unos 150 masculinos y más de 1270 femeninos.

5- Los institutos seculares. Viven su consagración en el propio ambiente doméstico y laboral, con posibilidad de compartir la vida con otros miembros del propio instituto. Son unos 130.

Hay otras maneras de consagración, antiguas y modernas, pero esos son los grupos principales.

Para que toda la Iglesia conozca mejor las distintas formas de consagración que hay en la Iglesia, hemos celebrado un año jubilar de la vida consagrada, que se concluye hoy en Roma.

También se concluye hoy el encuentro internacional de la vida consagrada que ha tenido lugar estos días en Roma, con la participación de algo más de 4000 consagrados provenientes de distintos lugares del mundo.

Con motivo de ese encuentro, mi provincial, el padre Miguél Márquez ha tenido una conferencia en el aula Pablo VI del Vaticano.

Entre otras cosas interesantes, allí ha dicho: "La mejor música de la vida consagrada ha sido compuesta en los momentos de más precariedad. Las mejores páginas de nuestras congregaciones se han escrito en los momentos más difíciles. No hay que esperar tiempos mejores... hoy es el día de la salvación. En el suelo del presente está la aventura más hermosa".

3 comentarios:

  1. ¡Feliz día P. Eduardo!, que Dios lo bendiga y, que lo conserve a su servicio, siendo luz para todos.

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  2. Que hermosas palabras del Padre Miguel Marquez, realmente sirven para pensar y examinar nuestras vidas, y hacia donde vamos..... Que Dios lo bendiga padre Eduardo y gracias por compartirlo.

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