Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 29 de noviembre de 2014

Beatos Dionisio de la Natividad y Redento de la Cruz


Hoy es la fiesta de los beatos Dionisio de la Natividad y Redento de la Cruz, mártires carmelitas descalzos. He hablado de ellos recogiendo las oraciones de la misa aquí. En esta entrada profundizaremos en sus vidas.


El P. Dionisio era francés, se llamaba Pedro Berthelot, y nació 12 de diciembre de 1600 en Honfleur, Normandía, hijo de un marino y médico. A los 19 años, luego de 7 de viajes, se embarcó al Extremo oriente, pero el barco fue capturado por un buque holandés. Tras un tiempo de prisión y contacto con diversos pueblos, se interesa por la religión, hasta que escapa y se refugia en Malaca, de dominio portugués. Allí continúa su carrera naval, en flotas francesas y portuguesas, viajando por España, Inglaterra y las Américas. No fue un simple marinero, sino que estudió cartografía, geometría y otras disciplinas, siendo nombrado caballero, cosmógrafo Real de Portugal y almirante de Francia, después de destacar en una batalla naval. En el Museo Británico de Londres se conservan las “Tabulae maritimae”, documentos marítimos suyos.

Después de un viaje a Goa, a los 35 años, empezó a dirigirse con el P. Felipe de la Santísima Trinidad, carmelita descalzo, en cuya orden profesó el 25 de diciembre de 1636, con el nombre de Dionisio de la Natividad; luego de rechazar la invitación de los jesuitas a entrar en su Orden. Fue ordenado sacerdote 24 de agosto de 1638. Ese mismo año fue de misionero a Sumatra, colonia portuguesa, con un grupo de religiosos, entre los que estaba el Hermano Redento. En parte fue seleccionado por sus conocimientos marinos y su dominio de varias lenguas.


El Hno. Redento se llamaba Tomás Rodríguez da Cunha. Nació el 15 de marzo de 1598 en Paredes, Potugal. No se sabe mucho de su vida. Muy joven se hizo marino y llegó a las Indias Orientales. En Tatta conoció a los misioneros carmelitas y en 1615 tomó el hábito como Hermano, con el nombre de Redento de la Cruz. Fue sacristán en Goa, donde conoció al P. Dionisio. Fue enviado por los superiores a la misión de Sumatra, pedida por el embajador de Portugal.

Ambos llegaron salieron de Goa 25 de septiembre de 1638, y llegaron a Achen, Sumatra, el 25 de octubre. y fueron recibidos con generosidad y alegría, pero duró poco. Muy pronto fueron atacados por piratas musulmanes, que los apresaron con la intención de que renegaran de la fe y se convirtieran al Islam. Los cautivos no religiosos fueron asesinados en el acto, pero se ensañaron especialmente con los frailes, precisamente por su condición de tales. Redento fue asaeteado, pero murió a golpe de una cimitarra, que le atravesó el cráneo. Según fueron muriendo los otros, Dionisio les alentó a padecer por Cristo, siendo él el último en padecer, como lo pidió, atravesado con una espada y luego golpeado en la cabeza, el 29 de noviembre.

Son los protomártires de la Orden carmelita descalza, aunque el protomártir del Carmelo es San Ángelo (5 de mayo). Fueron venerados por la orden carmelita descalza desde ese mismo momento, aunque no fue hasta el 10 de junio de 1900 cuando fueron beatificados oficialmente, con una confirmación de culto.

He tomado el texto de aquí.

1 comentario:

  1. Qué vidas tan interesantes; sobre todo, la del Padre Dionisio.
    Y, una vez más, la realidad de los hechos es tozuda y nos muestra algo que muchos, por buenismo en algunos casos y, en otros, por mala intención, se niegan a ver: la diferencia entre el cristianismo y el Islam. Mientras que los cristianos hace muchos siglos que dejaron de asesinar por cuestiones de fe (salvo en algunos conflictos, en momentos y lugares concretos), el islamismo sigue con las mismas ideas y los mismos procedicmientos. No hay más que ver las noticias y enterarse de lo que está pasando en el mundo, para darse cuenta de que esto es así.

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