Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 2 de noviembre de 2012

Cripta de los capuchinos de Roma

"Como tú eres, yo fui; como yo soy, tú serás", dice un cartel en una de las seis capillas de la famosa cripta de los frailes capuchinos en la vía Véneto de Roma. Las paredes y los techos están recubiertos con los huesos de 3.700 frailes enterrados allí durante siglos, varios momificados. Incluso las lámparas y los muebles están hechos con huesos. También se conserva el esqueleto de una princesita Barberini. Los que quieran ver las fotos de la cripta de los capuchinos de Roma, basta que hagan clic en "más información".

Hoy nos parece bastante macabro (y lo es en verdad), pero en otros tiempos estas cosas daban devoción a la gente, porque les recordaba la brevedad de la existencia y les invitaba a buscar la vida que no pasa. De hecho, hay criptas similares en otros lugares del mundo e incluso hay numerosas obras de arte barroco llamadas "Memento mori" (=recuerda que morirás), que reflejaban la vanidad de la vida que pasa. Especialmente famosas son las de Valdés Leal, como la que aparece al inicio de esta entrada.











8 comentarios:

  1. Yo he visitado con ustéd esta capilla, y aunque es verdad que da un poco de "yu yu" a mi no me parecio mal visitarla, para pensar un poco, en que poca cosa somos y que rapido se pasa esta vida. Fina

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  2. Pues a los antiguos les daría mucha devoción, pero tener hoy eso abierto demuestra muy mal gusto. Con el cariño que tengo yo a los capuchinos, se me va a enfriar...

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  3. Evidentemente, cada persona encuentra ánimo para seguir a Dios de una manera diferente. A mí esto no me va. Me gustaría aprovechar para compartir con vosotros el punto de vista de F. Luis de León, gran poeta del s. XVI.
    En un poema dedicado a su amigo Felipe Ruiz, lejos de manifestar temor por la brevedad de la vida, manifiesta estar deseando "volar al cielo" para poder conocer verdaderamente a Dios y el sentido de sus obras, así como para poder participar lo antes posible de la vida de los santos. Os transcribo solamente las dos primeras estrofas y la última; vosotros, si os gusta, podéis buscar lo demás:
    "Cuándo será que pueda
    libre desta prisión volar al cielo,
    Felipe y en la rueda que huye más del suelo
    contemplar la verdad pura sin velo?
    Allí a mi vida junto
    en luz resplandeciente convertido
    veré distinto y junto
    lo que es y lo que ha sido
    y su principio propio y escondido [...]
    Veré sin movimiento
    en la más alta esfera las moradas
    del gozo y del contento,
    de oro y luz fabricadas,
    de espíritus dichosos habitadas."
    (He modernizado un par de palabras para facilitar la lectura. Sé que a F. Luis no le habría gustado nada, nada, pero deberá comprender que mi intención es buena.) (Paqui A.)

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  4. Precioso poema. Eso necesitamos, que se nos anime a caminar con los ojos fijos en la belleza de nuestro destino. Gracias.

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  5. Cuandon yo me decida ir a Roma, no se te ocurra enseñarme esas tumbas por favor. Tu madrina.

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  6. Propongo que los entierren porque aquella época pasó pero ahora debería imperar nuestro culto a los muertos y no dejarlo como un lugar más para visitar, que dejen las fotos allí y que entierren los huesos. Y que descansen en paz (cuerpo y espíritu).

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  7. San Pablo dice: que se entierre cuerpo mortal para que resucite cuerpo espiritual. Que los entierren, esto no es un "show"

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  8. Como historiadora y arqueologa veo mas valioso el lugar tal y como esta. Si se cambia, perdería valor, ademas, quienes somos nosotros para variar la forma en que descansan sus restos? Cada epoca y cultura a tenido y tiene una forma de preservar a sus muertos, dejemoslo tal cual estaban. Tenian la funcion de advertir, enseñar y a traves del miedo a la muerte, conducir hacia la religión.... que siga así.

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