Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Comentario al Credo (10)


(El cuadro de Raúl Berzosa representa el triunfo de la Iglesia Católica sobre la mentira y sobre el pecado)

Creo en la Santa Iglesia Católica. La palabra «Iglesia» viene del griego y significa «asamblea de convocados»; es decir, de los que han sido llamados y han respondido a esa llamada. Esta palabra indica que todos los hombres hemos sido invitados por el Señor para formar una sola comunidad en su nombre. Por lo tanto, la Iglesia no es una organización que surge a partir de proyectos y acuerdos humanos; sino que viene de Dios por Cristo: «No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os ha elegido» (Jn 15,16).

La Biblia usa muchas imágenes para hablar de la Iglesia: a veces la presenta como Pueblo de Dios (en camino hacia la patria prometida, que es el cielo), otras como Familia de Dios (en la que todos somos hijos del Padre, hermanos de Jesús y templos del Espíritu Santo), Cuerpo de Cristo (y Cristo es la cabeza), Esposa de Jesucristo (a la que Cristo ama intensamente)…

La Iglesia fue preparada por Dios con las instituciones del antiguo Israel y anunciada por los profetas en el Antiguo Testamento, pero solo se ha manifestado claramente en tiempos del Nuevo testamento. Cristo es el fundador de la Iglesia: Él anunció el evangelio y reunió en torno a sí una comunidad de creyentes, a la que entregó su Espíritu y los sacramentos, para que su salvación alcance a todos los hombres de todos los tiempos y lugares. La Iglesia fundada por Cristo es Una, Santa, Católica y Apostólica.

La Iglesia es Una porque solo existe un único Cristo que la ha fundado y que tiene un solo Cuerpo, una sola Esposa. Por desgracia, a lo largo de los siglos algunos grupos de cristianos se han separado de la comunión de la Iglesia. Jesucristo quiere la unidad de su cuerpo y todos tenemos que rezar y trabajar para que haya «un solo rebaño y un solo pastor» (Jn 10,16).

La Iglesia es Santa porque es el Cuerpo de Cristo, que es Santo. Él actúa en ella con la fuerza del espíritu Santo para la salvación de los hombres. A pesar de todo, la Iglesia está compuesta de hombres pecadores, siempre necesitados de conversión y del perdón de Dios.

La Iglesia es Católica (palabra griega que significa «universal») porque está presente en el mundo entero, formada por hombres «de toda raza, lengua, pueblo y nación» (Ap 5,9). También es Católica porque cuenta con todos los medios necesarios para cumplir su misión de salvar a los hombres (el don del Espíritu y los sacramentos).

La Iglesia es Apostólica porque está fundada sobre el testimonio de los Apóstoles (palabra griega que significa mensajeros, enviados) y es guiada por los sucesores de los Apóstoles, que son los obispos, en comunión con el Papa, el sucesor de Pedro, al que Cristo aseguró: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará» (Mt 16,18).

«La única Iglesia de Cristo, de la que confesamos en el Credo que es una, santa, católica y apostólica subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él, aunque sin duda, fuera de su estructura visible, pueden encontrarse muchos elementos de santificación y de verdad» (Catecismo de la Iglesia Católica, 870). 


Preguntas para la reflexión. La Iglesia no son solo los sacerdotes. ¿Soy consciente de que formo parte de la Iglesia? ¿La amo? ¿Sé defenderla cuando la atacan?

Oración por la Iglesia de la liturgia del Viernes Santo.

Oremos, hermanos, por la Iglesia santa de Dios, para que el Señor le dé la paz, la mantenga en la unidad, la proteja en toda la tierra, y a todos nos conceda una vida confiada y serena, para gloria de Dios, Padre todopoderoso. 

--- Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo manifiestas tu gloria a todas las naciones, vela solícito por la obra de tu amor, para que la Iglesia, extendida por todo el mundo, persevere con fe inquebrantable en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

Oremos también por el Papa, para que Dios, que lo llamó al orden episcopal, lo asista y proteja para bien de la Iglesia como guía del pueblo santo de Dios. 

--- Dios todopoderoso y eterno, cuya sabiduría gobierna todas las cosas, atiende bondadoso nuestras súplicas y protege al Papa, para que el pueblo cristiano, gobernado por ti bajo el cayado del Sumo Pontífice, progrese siempre en la fe. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

Oremos también por nuestro obispo, por todos los obispos, presbíteros y diáconos, y por todos los miembros del pueblo santo de Dios. 

--- Dios todopoderoso y eterno, cuyo Espíritu santifica y gobierna todo el cuerpo de la Iglesia, escucha las súplicas que te dirigimos por todos sus ministros, para que, con la ayuda de tu gracia, cada uno te sirva fielmente en la vocación a que le has llamado. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

Oremos también por los catecúmenos, para que Dios nuestro Señor les ilumine interiormente, les abra con amor las puertas de la Iglesia, y así encuentren en el bautismo el perdón de sus pecados y la incorporación plena a Cristo, nuestro Señor. 

--- Dios todopoderoso y eterno, que haces fecunda a tu Iglesia dándole constantemente nuevos hijos, acrecienta la fe y la sabiduría de los (nuestros) catecúmenos, para que, al renacer en la fuente bautismal, sean contados entre los hijos de adopción. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 

Oremos también por todos aquellos hermanos nuestros que creen en Cristo, para que Dios nuestro Señor asista y congregue en una sola Iglesia a cuantos viven de acuerdo con la verdad que han conocido. 

--- Dios todopoderoso y eterno, que vas reuniendo a tus hijos dispersos y velas por la unidad ya lograda, mira con amor a toda la grey que sigue a Cristo, para que la integridad de la fe y el vínculo de la caridad congregue en una sola Iglesia a los que consagró un solo bautismo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

2 comentarios:

  1. Parece que ésta,no es la Iglesia fundada por Xto.
    Veo imposible que perteneciera a ella.¿No cogerá de nuevo el látigo y dispersará a los cambistas?
    Junto al amor de Cristo,todas las personas buenas,
    con sus buenas obras nos sirven de pararrayos.
    Gracias a todos,que son muchos,los que se ofrecen
    incondicionalmente.Betania

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  2. Es verdad que en la Iglesia hay muchos pecadores (yo, el primero), pero la misericordia de Dios actúa en su Iglesia histórica, tal como es, con las limitaciones de los humanos. Lo mejor de la Iglesia es Cristo, que es su cabeza. Algunos de los miembros del cuerpo estamos algo estropeadillos, pero no somos capaces de arruinar el plan salvador de Dios. Un abrazo.

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