Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 22 de febrero de 2016

La cartuja de Miraflores (Burgos)


Los monjes cartujos fueron fundados por san Bruno el año 1084 en los Alpes franceses. Viven en silencio y soledad, consagrados a la alabanza divina y al trabajo humilde. Cada día se encuentran en la iglesia para la celebración de la misa y de la liturgia de las horas. El resto del día lo pasan orando y trabajando en su ermita, donde también comen y duermen. Los domingos comen juntos, mientras uno de ellos lee un libro espiritual, y después se reúnen para compartir cosas de su vida. Los lunes salen a pasear por el monte. Su vida está perfectamente contada en la película "el gran silencio" (aquí pueden ver el tráiler).

La cartuja de Burgos fue fundada en 1442 por los reyes Juan II de Castilla e Isabel de Portugal (los padres de Isabel la Católica), que están enterrados en la iglesia, así como el hijo de ambos, el infante D. Alfonso. Pueden consultar su web en esta dirección: http://www.cartuja.org

En su construcción y decoración trabajaron los mejores artistas de la época, provenientes de España, Flandes e Italia, como Juan y Simón de Colonia, Gil de Siloé y Diego de la Cruz.

Es uno de los monasterios que visitaremos en la peregrinación del 5 al 12 de septiembre de 2016. A continuación les presento algunas fotografías, para que conozcan algunos de sus tesoros.



El ábside del templo, gótico tardío del siglo XV.



El impresionante retablo mayor.



En el centro hay un crucifijo dentro de un círculo en el que se recogen escenas de la vida de Cristo, imagen de la eucaristía, en la que se hace presente Cristo y se renueva su entrega por los hombres.



Todas las escenas están trabajadas con mucho detalle. Aquí se ve la última cena. Sobre la mesa están esculpidos hasta los platos, los vasos y los cubiertos.



A mitad de la iglesia hay una división: los monjes sacerdotes rezaban al otro lado, en una sillería finamente trabajada, mientras que los monjes legos rezaban en esta parte, también en una sillería muy elaborada.



Los fieles se situaban a este lado de la reja, por lo que el templo está dividido en tres partes. Hoy participan todos juntos en una capilla más sencilla.



En el centro del templo estás las tumbas reales, labradas en alabastro.



Hay muchas obras provenientes de los Países Bajos, como este tríptico flamenco del siglo XV.



Esta imagen de san Bruno fue tallada por Manuel Pereira en 1635. Está en una capilla abierta para la oración de los fieles.

2 comentarios:

  1. Tanto el monasterio como el tráiler rezuman paz y sosiego por todos los lados.
    Gracias por esa dosis de relax que nos ha regalado con su post, padre.
    Ojalá pudiera sumarme a ese viaje.

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  2. Hermoso monasterio, ya el retablo mayor define la belleza de la cartuja y donde la vida de estos monjes impresiona fuertemente en medio de este mundo de hoy. La vida parece dura vista desde mi sillón y difícil de llevar pero es para ellos ayar el contento en la nada , dejar lo que es nada para tenerlo todo.... darle a DIOS LIBREMENTE todo lo que el nos ha dado.... suspirar por CRISTO... el rincón del mundo donde sin trabas pueden alabar a DIOS noche y día... donde en medio del silencio es cuando se empieza a escuchar.... Todo esto me llena de paz y me invita a la oración y a buscarme unos cuantos ratos de retiro que mi alma necesita..... Gracias por todo padre.......M.Jose.

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