Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 3 de septiembre de 2012

Razones para no ir a Misa

Excusas sobre la práctica religiosa. Algunas personas presentan las excusas más peregrinas para no ir a Misa: «cuando era niño, me obligaban», «yo ya fui para toda la vida cuando era pequeño», «los que van a Misa no son mejores que los demás», «la Misa me aburre», «ninguno de mis amigos va a Misa», «los curas son unos peseteros»... Basados en sus mismas palabras, yo les propongo las siguientes razones para no ducharse:

1- No te duches, porque te obligaron a hacerlo de pequeño. 
2- Ya gastaste suficiente agua y jabón en tu infancia para toda la vida. 
3- Las personas que se bañan son unos hipócritas, porque piensan que ellas son más limpias que las demás. 
4- Los fabricantes de jabón solo lo hacen para ganar dinero. No te bañes para arruinarles el negocio. 
5- Si tus amigos no se duchan, ¿para qué vas a hacerlo tú? 
6- No puedes malgastar tu precioso tiempo en ducharte. 
7- El cuarto de baño nunca está acomodado al clima: hace demasiado frío en invierno y demasiado calor en verano. 
8- La ducha es muy aburrida. 
9- Si te bañas, hazlo solo en ocasiones especiales, como Navidad, Pascua o el funeral de un conocido.

Excusas sobre la educación religiosa. Algunas personas, que se creen muy modernas, dicen: «yo no bautizo a mi hijo. Que él elija la religión que quiera cuando sea mayor». A estos deberíamos decirles: «si es así, tampoco vacunes a tu hijo. Que él decida de mayor si quiere ponerse las vacunas. Y puedes esperar a que sea mayor para que decida por sí mismo si quiere comer verduras y pescado o si quiere ir a la escuela. Mientras tanto, tú no le obligues a ducharse, ni a ordenar su habitación, ni a ir a Misa, ni a apuntarse a las clases de religión... Pobrecito, ¡podría coger un trauma!». Pero, si amas de verdad a tu hijo, dale lo mejor: una alimentación sana y variada (aunque proteste a veces), ponle las vacunas necesarias (aunque llore en ese momento), llévale a la escuela (ya comprenderá lo importante que es la cultura), acude con él a Misa (para que pueda desarrollar su espíritu) y apúntale a las clases de religión en la escuela y a la catequesis en la parroquia.

5 comentarios:

  1. Esta reflexión me ha parecido muy simpática, pero muy profunda. Gracias por ayudarnos a pensar en cosas tan interesantes. E.N.

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  2. Me parece tan acertado este comentario, que me he tomado la libertad de copiarlo para enviarlo a personas que piensan así, para ver si reflexionan y se dan cuenta de lo equivocadas que están.

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  3. si realmente estan equivocadas por que el bañarse es algo imaginario no es nada tangible, claro que a veces sirve para estar limpio..pero limpio de verdad,,,aún así nadie te creería que te bañaste..ayayayayyyy la religión.
    Atte
    Antonio Rosales

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