Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 31 de julio de 2014

Estoy en el Desierto de las Palmas


Hoy he llegado al Desierto de las Palmas, que será mi casa mientras permanezca en España. Ya he hablado en varias ocasiones de este hermoso convento carmelitano situado en un entorno natural idílico, sobre una montaña frente al mar Mediterráneo. (Aquí se pueden consultar 15 entradas con fotografías, videos y reflexiones).


Entrada principal del monasterio.


La iglesia durante la celebración de una boda.


Alrededor del monasterio hay muchas ermitas y pequeños edificios devocionales como este, llamados "antros".


Ermita de santa Eufrosina, junto a la puerta del convento.


Los frailes no son los únicos habitantes del lugar. Los jabalíes son muy numerosos en la zona.


También un tipo de tortugas endémicas de la zona.


No faltan las juguetonas ardillas.


La montaña más alta está rematada por una gran cruz.


En el museo conventual se conservan muchos iconos antiguos y otras obras de arte.

2 comentarios:

  1. Padre:
    Rece por todos a los que nos encantaría hacer unos ejercicios espirituales este verano, pero nos es imposibble económicamente.
    Gracias.

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  2. Padre Eduardo, me alegra saber que esa va a ser su residencia durante un tiempo.
    Que goce mucho y descanse,en esos parajes tan bellos.
    Dios lo bendiga siempre.

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