Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 13 de junio de 2013

Jerusalén


Jerusalén es una ciudad amurallada, fascinante por su historia y por la amalgama de iglesias, monumentos, cúpulas, torres, restos arqueológicos, cementerios, plazuelas, tiendecillas, mercados callejeros, hornos, gente de todo el mundo que pasea por sus calles… 


Jóvenes militares uniformados pasean con las metralletas al hombro. Los musulmanes acuden a sus rezos cuando les llaman desde los numerosos minaretes. Decenas de judíos ortodoxos, con sus tirabuzones, sus sombreros negros y sus largos abrigos, se mueven de un sitio a otro. Los hábitos de los frailes franciscanos o de los monjes ortodoxos destacan entre centenares de peregrinos y turistas de todas las nacionalidades. Se mezclan miradas de asombro con otras indiferentes y algunas desafiantes.

En el gran bazar de la ciudad antigua, los vendedores ofrecen sus mercancías; desde sus puestos suenan las cadenas de radio a todo volumen, los peregrinos entonan cantos en distintos idiomas, los chiquillos juegan en las calles, gritando con todas sus fuerzas. 

El ruido y el desorden no parecen aturdir a las mujeres locales, que pasan silenciosas, con las cabezas cubiertas por sus grandes pañuelos, o miran recatadas desde las puertas y ventanas. Algunos vehículos sobrecargados atraviesan unas calles que parece imposible que tú puedas recorrerlas de perfil… 

En la parte musulmana, los edificios parecen a punto de desmoronarse. De los numerosos cables clavados en las fachadas, cuelgan ropas viejas o zapatillas abandonadas. Los grafitis cubren los muros, el olor a humedad y orines sale de los portales, la suciedad se acumula por todos los sitios. Huesos y despojos de animales se amontonan a la puerta de las carnicerías, entre papeles, cartones y bolsas de plástico. Alguna rata cruza presurosa por entre los pies de los viandantes. 

A pesar de todo, el visitante se sobrepone y se adentra fascinado por ese mundo extraño, distinto a lo que antes había podido imaginarse sobre la Ciudad Santa.

A medida que avanzas, te rodea el aroma de panecillos recién hechos en hornos situados en cada rincón. De los puestos callejeros se desprenden los olores más exóticos, mezclados entre sí: té, clavo, cinamomo, tomillo, almizcle, canela, pimentón, ámbar, incienso… Los objetos más variopintos se amontonan en los puestos. Docenas, cientos de palestinos intentan venderte restos arqueológicos, con sus correspondientes certificados (todos más falsos que Judas): ungüenteros fenicios, ánforas romanas, reliquias de la Pasión, antiguos iconos rusos… Sin que falten las camisetas, rosarios, estampas, cruces, Kipás, turbantes...

Alta ciudad de piedras vivas, / Jerusalén;
visión de paz y cielos nuevos, / ciudad del Rey. 
Tus puertas se abren jubilosas, / visión de paz, 
y penetran los ríos de tus santos / hasta el altar. 
Baluartes y murallas de oro, / Jerusalén; 
tus calles, gemas y zafiros, / ciudad del Rey. 
Jerusalén, Iglesia viva / de eternidad; 
hacia ti caminan los hombres, / sin descansar. 
Alta ciudad del Cristo vivo, / que es nuestro hogar, 
al que volveremos, ya cansados / de caminar. 
Cielos nuevos y tierra nueva, / Jerusalén; 
morada de Dios Trino y Uno. / Amén, amén.

4 comentarios:

  1. Con todo esto vamos agusto y nos sentimos bien pensando que pisamos los mismos sitios que pisaron los pies de Jesus El mismo cielo que el veria Y nos aguarda la esperanza de verle algun dia en el CIELO Acuerdate Jesus de nosotros
    Ana Maria

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  2. De nuevo muchas bendiciones y muchas gracias por hacernos partícipes de tan interesante viaje

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  3. Gracia, hermosa descripción de Jerusalen, una experiencia única, como si hubiera estado ahí.
    Espero en Dios poder visitarla algún día.

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  4. ¡¡¡ BENDITÍSIMOS DÍAS ... ! ¡ PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL ...!

    ''' DIOS SABE MUY BIEN QUE UNO DE LOS POQUÍSIMOS SUEÑOS QUE DIOS AMOR Y BERNABÉ AMOR NO ME REALIZARON TODAVÍA ... ES EL CAMINAR POR DONDE CAMINÓ JESÚS ... ! ¡ MI SUEÑO MAYOR ... ! HACE UNOS AÑOS CUANDO LE QUISE DECIR ¡ SÍ ! A JESÚS Y A MI ESPOSO ... ! ¡ DIOS UNO Y TRINO ME HIZO DARME CUENTA QUE NO POFÍA IR SIN MI MUY AMADO BER ... PORQUE ÉL , NO SE SENTÍA BIEN COMO PARA ACOMPAÑARME ... EL REVERENDÍSIMO PADRE DOMINICO ¡ GRAN HIJO DE DIOS E HIJO DE SANTO DOMINGO DE GUZMÁN , PADRE ...ANTONINO PEYRONNET ... INSISTIÓ QUE FUERA CON ELLOS ...A TIERRA SANTA ... ME DIJO CON SU SONRISA TAN DULCE Y SANTA ...: SI NO SE DECIDE ESTA VEZ ... CUANDO VAYA LA PRÓXIMA VEZ ... YO NO VOY A ESTAR AQUÍ...! " ¡ EL PADRE PEYRONNET ES OTRO SANTO QUE DIOS PUSO EN MI CAMINO ... !!! ¡¡¡ ÉL TAMBIÉN LLENO DE LA MISERICORDIA DE DIOS ME DIJO MUY BELLAS PALABRAS PARA LA FELICIDAD DE MI CAMINO CON DIOS ... CUANDO YO LE REGALÉ MI PRIMER LIBRITO ... ME DIJO ... CUANDO YO LE PREGUNTÉ SI LO HABÍA PODIDO LEER ,,, : " USTED TAMBIÉN ES UNA PREDICADORA ..." ME DIJO CON GRAN HUMILDAD ... Y OTRO DÍA QUE YO LE CONFESÉ QUE ALGÚN DÍA ME GUSTARÍA TENER UNA CAPILLITA ...ESTE PADRE SANTO ME RESPONDIÓ GOZOSO ... : " ¡ CADA POEMA SUYO ES UNA CAPILLITA ...! " ¡¡¡ SÉ QUE NO MEREZCO TANTAS MISERICORDIAS DE DIOS ... COMO TAMBIÉN TENERLO A USTED ... ¡ PADRE SANZ DE MIGUEL BENDITO DE DIOS ...! ¡ CAMINANDO CON JESÚS Y CON USTED POR ESTOS LARES SANTÍSIMOS LLENOS DE LOS LATIDOS DE DIOS AMOR ...!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¡¡¡ A DIOS UNO Y TRINO Y A USTED PADRE ! ¡ GRACIAS ETERNAS INFINITAS DE TODO CORAZÓN POR TODOS ESTOS CIELOS EN LA TIERRA GLORIOSOS ...! ¡ AMÉN ...!!!!!!!!!!!!!!!

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