Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 19 de julio de 2012

Soneto carmelitano

(El cuadro representa a la Virgen del pajarito, de Bradi Barth)

Sí, mi Virgen del Carmen, mi Señora,
pongo mi corazón en tu regazo
y percibo tu amor como un chispazo,
cual ráfaga de luz abrasadora.


Hoy te vuelvo a decir que eres la aurora
de mi vida interior, celeste lazo,
que aprisiona mi ser en dulce abrazo,
como arpegio de música sonora.

Llévame entre tus brazos como a un niño,
que necesita asirse de tu mano,
de tu brazo gentil, Madre querida.

Muéstrame así tu amor y tu cariño.
Me has dado con tu influjo soberano,
no solo amor, sino también la vida.

(José María Zandueta Munárriz)

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