Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 14 de septiembre de 2013

Exaltación de la Cruz (14 de septiembre)


Hoy se celebra la fiesta de la exaltación de la Cruz (aquí y aquí explicamos su origen). Pero no existe solamente la cruz de Cristo, existe también nuestra cruz.

¿Cuál es esta cruz? Amigo, quiero decirte dos palabras a este propósito: Tenlo presente, la cruz que no te va bien es precisamente la tuya. 

La cruz no es un vestido, ni un par de zapatos, que te deben venir a la medida. La cruz jamás va a la medida de tu gusto y de tus exigencias particulares. Desgarra, magulla, araña, arranca la piel, aplasta, doblega...

Y, sin embargo, no hay duda. Para que sea de verdad tuya, la cruz no debe irte bien. Por cualquier lado que la mires, la cruz nunca va bien.

Tampoco a Cristo le iba bien su cruz. No le fue bien la traición de Judas, el sueño de los apóstoles, la conjura de sus enemigos, la fuga de los amigos, las negociaciones de Pedro, las burlas de los soldados, el grito feroz del pueblo.

Esa cruz que te viene encima en el momento menos oportuno -una enfermedad que te pilla mientras tienes muchas cosas que hacer y que te echa por tierra un montón de proyectos- es la "tuya".

Esa cruz que nunca hubieras esperado -aquel golpe cobarde que te ha venido de un amigo, aquella calumnia que te ha dejado sin respiración- es "tu" cruz.

Esa cruz que te parece excesiva, disparatada, desproporcionada a tus débiles fuerzas -"es demasiado, no puedo más"- no pertenece a los otros: es la "tuya".

Al principio se te presentará como si te fuera extraña. Solo llevándola te darás cuenta de que esa cruz es "tuya". Se establecerá una familiaridad. Una familiaridad sufrida, pero justificada por el sentido que se descubre poco a poco, caminando. Y aun cuando el significado no aparezca claro, siempre está la fe que te invita a dejarte conducir de la mano de alguien que sabe.

Fe quiere decir simplemente saber que Él sabe, aun cuando tú estés a oscuras.

Adelante, pues, con esa cruz que no te va bien. Con la cruz que no está hecha a medida. Lo que cuenta no es que la cruz esté hecha a tu medida. Lo esencial es que tú seas a la medida de Cristo.

El texto está tomado de aquí.

5 comentarios:

  1. Después de muchas vacaciones sin ordenador regreso y encuentro hoy esta maravillosa reflexión sobre la cruz. Recibí "mi cruz" en el momento más inesperado de mi vida, cuando todo me sonreía. Fue muy pesada y dolorosa. Sin embargo me hizo crecer en la fe y en el amor a Dios y a las personas. Valoré mucho lo que antes carecía de importancia para mí. Ahora doy gracias a Dios cada día por esta cruz que, aunque extraña al principio, me he familiarizado con ella poco a poco y la encuentro más ligera. Mary Paz

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  2. ¡Ay, la cruz! tan hermosa para llevar colgada al cuello y tan dura de llevar a la espalda... Pero no hay otro camino para unirse con Cristo, como dice san Juan de la Cruz: "Por la cruz a la luz". E.N.

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  3. La Cruz impresionante pensamiento, mejor realidad, me cuesta llevarla a veces, pido a Jesús que me dé su fuerza y su apoyo porque sin El no puedo. Isabel

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  4. Nos dice Sta. Teresa de Jesús :"En la cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino para el cielo" .
    Feliz día a todos.
    Javier y Conchita

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  5. Si no hubiera sido por la Cruz no hubiera experimentado el amor de Dios Hay Jesus y sigo encontrandome Cruces Lo mas facil seria no cogerla Pero Tu me necesitas que te ayude Ana Maria

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