Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 22 de octubre de 2012

Calderón de la Barca canta a santa Teresa



La que ves en piedad, en llama, en vuelo,
ara en el suelo, al sol pira, al viento ave,
Argos de estrellas, imitada nave,
nubes vence, aire rompe y toca al cielo.

sábado, 20 de octubre de 2012

Contexto histórico de santa Teresa de Ávila

Teresa de Cepeda y Ahumada vivió durante el llamado «siglo de oro español». Entre otros, fue contemporánea de Erasmo de Roterdam, Martín Lutero, Carlos V y Felipe II. Vivió una época compleja, en la que la «monarquía católica» hispana alcanzó su máximo poderío económico, militar y político. Las universidades de Salamanca y Alcalá eran referentes culturales a nivel europeo. Las Bellas Artes conocieron un desarrollo y una creatividad sin precedentes. Los pueblos y ciudades de España se llenaron de templos, palacios, hospitales, edificios públicos y fuentes. Por entonces compusieron su música Juan del Encina y Tomás Luis de Victoria y escribieron Garcilaso de la Vega, fray Luis de León, Lope de Vega, Góngora y Cervantes. Mientras Juan de Herrera construía el Escorial, Diego de Siloé, Juan de Juni y el Greco realizaban sus mejores obras. La Celestina o El Lazarillo de Tormes, también contemporáneos, describen perfectamente las contradicciones de aquel tiempo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Jesús y los demonios

En nuestros días no está de moda hablar del demonio. Incluso en algunos estudios sobre Jesús este tema se pasa por alto. Y, sin embargo, los evangelios testimonian abundantemente la oposición del diablo a la actividad de Jesús y la victoria de Jesús sobre el maligno. Los episodios de exorcismos son demasiado numerosos como para ignorarlos. Si ayer hablábamos de los milagros de Jesús, hablemos hoy (también brevemente) de su victoria sobre el mal. Mañana, si Dios quiere, hablaremos de su predicación.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Los milagros de Jesús

Los evangelios recogen numerosas narraciones de milagros (curaciones de enfermedades, expulsiones de demonios, resurrecciones…), pero solo aparece la palabra teras (milagro, prodigio) una vez, para descalificarla (Jn 4,48). A lo que nosotros llamamos «milagro» los evangelistas lo llaman dynamis (acto de poder) y san Juan semeion (signo) o, cuando habla el mismo Jesús, ergon (obra). Se entiende su significado solo desde la fe y a la luz de la palabra. Les propongo una breve meditación sobre "las obras de Jesús a la luz de algunos gestos portentosos de los profetas".

jueves, 6 de septiembre de 2012

Jesús es la vida (Ante la muerte de un ser querido)

(El mosaico representa la resurrección de Lázaro)

Nuestra sociedad quiere hacer feliz a la gente, mejorar su «calidad de vida». Para conseguirlo, va suavizando todo lo que molesta, apartando lo que estorba, silenciando gritos, acallando preguntas. Parece que hay interés por ocultar el sufrimiento y la muerte: los enfermos son llevados a los hospitales, los ancianos a las residencias geriátricas y los muertos a los tanatorios. Los cementerios se rodean de altas tapias cada vez más lejos de los núcleos urbanos... Sin embargo, antes o después tenemos que vivir acontecimientos que nos presentan la realidad con toda su crudeza: una enfermedad incurable, un accidente de tráfico, la muerte de un ser querido. Entonces nuestras seguridades y nuestra propia existencia se tambalean, como les sucedió a Marta y María con la muerte de Lázaro. 

martes, 4 de septiembre de 2012

El deporte y los valores humanos


En junio no se hablaba de otra cosa que del mundial de fútbol y en agosto el interés se centró en las olimpiadas. Estamos comenzando septiembre y ya nos bombardean con la reciente supercopa, las primeras jornadas de la liga, la copa del rey, la liga de campeones de la UEFA... Dada la importancia del deporte en las sociedades contemporáneas, hagamos una reflexión en positivo sobre los deportes y la transmisión de valores.

jueves, 19 de julio de 2012

Nuestra Señora, madre de la divina gracia: Oraciones



Desde antiguo, los carmelitas descalzos tenemos una celebración en honor de la Virgen María como «Madre de la Divina Gracia», ya que esta advocación está muy unida a la historia de la Orden. El Concilio Vaticano II, en el capítulo referente a María en la constitución sobre la Iglesia, justifica así esta invocación: «La Santísima Virgen, concibiendo a Cristo, engendrándolo, alimentándolo, presentándolo al Padre en el templo, padeciendo con su Hijo cuando moría en la cruz, cooperó de forma incomparable a la obra del Salvador con la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Por eso es nuestra Madre en el orden de la gracia» (LG 61).