Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 11 de agosto de 2015

santa Clara, santa Catalina y santa Teresa


El cuadro representa un abrazo entre santa Clara de Asís (al centro), santa Teresa de Jesús (a la izquierda) y santa Catalina de Siena (a la derecha). En realidad, las tres santas vivieron en tiempos y lugares distintos, por lo que nunca pudieron encontrarse en la tierra, pero el abrazo de estas tres mujeres representa, en realidad, el encuentro de tres Órdenes religiosas.

En las iglesias franciscanas y dominicas se suele representar a santo Domingo de Guzmán y a san Francisco de Asís dándose un abrazo, como signo de que franciscanos y dominicos querían respetarse y ayudarse.

Este cuadro tan original, del que no conozco ninguna representación más, es una obra del s. XVII y proviene del antiguo monasterio de las madres carmelitas descalzas de Medina de Rioseco. Simboliza la unión de las monjas clarisas, dominicas y carmelitas.

Hoy que es la fiesta de santa Clara, recordamos su amor a la pobreza con un texto tomado de su testamento (que se puede leer entero aquí):

Yo, Clara, sierva, aunque indigna, de Cristo y de las hermanas pobres del monasterio de San Damián, y plantita del santo padre, considerando con mis otras hermanas nuestra profesión tan altísima y el mandato de tan gran padre, y también la fragilidad de las otras, fragilidad que nos temíamos en nosotras mismas después de la muerte de nuestro padre san Francisco, que era nuestra columna y nuestro único consuelo después de Dios, y nuestro apoyo, una y otra vez nos obligamos voluntariamente a nuestra señora la santísima pobreza, para que, después de mi muerte, las hermanas que están y las que han de venir de ninguna manera puedan apartarse de ella.

Y así como yo siempre he sido diligente y solícita en guardar y hacer guardar por las otras la santa pobreza que hemos prometido al Señor y a nuestro bienaventurado padre Francisco, así también aquellas que me sucedan en el oficio estén obligadas hasta el fin a guardar y a hacer guardar, con el auxilio de Dios, la santa pobreza. Más aún, para mayor cautela me preocupé de hacer corroborar nuestra profesión de la santísima pobreza, que hemos prometido al Señor y a nuestro bienaventurado padre, con los privilegios del señor papa Inocencio, en cuyo tiempo comenzamos, y de otros sucesores suyos, para que de ninguna manera nos apartáramos nunca de ella.

Por lo cual, de rodillas y postrada en cuerpo y alma, recomiendo todas mis hermanas, las que están y las que han de venir, a la santa madre Iglesia Romana, al sumo Pontífice y, de manera especial, al señor cardenal que fuere designado para la Religión de los Hermanos Menores y para nosotras, a fin de que, por amor de aquel Dios que pobre fue acostado en un pesebre, pobre vivió en el siglo y desnudo permaneció en el patíbulo, haga que siempre su pequeña grey, que el Señor Padre engendró en su santa Iglesia por medio de la palabra y el ejemplo de nuestro bienaventurado padre san Francisco para seguir la pobreza y humildad de su amado Hijo y de la gloriosa Virgen su Madre, guarde la santa pobreza que hemos prometido a Dios y a nuestro bienaventurado padre san Francisco, y se digne animarlas y conservarlas siempre en ella.

2 comentarios:

  1. ¡¡¡ MUY FELIZ FIESTA MUY BENDITA ... !!!

    ¡¡¡ GRACIAS PADRE SANZ DE MIGUEL ... SIEMPRE TAN B ELLOS

    LATIDOS...IMPREGNÁNDONOS DE LOS AROMAS SANTOS

    POR DOQUIER...!!!!!!!!!!!! ¡¡¡ MUY BELLA IMÁGEN ... MUY PRECIOSO

    ESCRITO...!!!!!! ¡¡¡ SIEMPRE EN PLEGARIA DE AMOR AL SEÑOR Y A

    TODOS Y A TODO LO QUE EL DIOS AMOR HA CREADO...!

    ¡ AMÉN...!!!!!!!!!!!!

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  2. Que tres mujeres se ha elegido Dios y las eligio en tiempos diferentes Una defendio la pobreza La otra la Iglesia y la otra la oracion para hacer fuerte las tres Ana Maria

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