Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 9 de agosto de 2012

9 de agosto. Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), o.c.d.

Edith Stein nació en 1891, en Breslavia (entonces perteneciente a Alemania, hoy a Polonia). Sus padres eran ambos de raza y religión judía, profundamente observantes. Dotada de una inteligencia fuera de lo común, desde su primera infancia destacó en los estudios. A los catorce años perdió la fe. Fue una de las primeras mujeres en doctorarse en la universidad. Trabajó mucho por la igualdad de derechos de las mujeres. Apasionada buscadora de la verdad, la halló en la lectura de la Autobiografía de santa Teresa de Jesús. 

En 1922 recibió el bautismo en la Iglesia católica y en 1933 entró en el Carmelo Descalzo de Colonia. A pesar de dominar varios idiomas y de haber publicado importantes estudios, sorprendía a todos por su sencillez en el trato, así como por su fidelidad a la oración y su espíritu de servicio. Apresada por los nazis, a los que se había opuesto desde el principio con sus escritos y conferencias, y llevada al campo de concentración de Auschwitz, ofreció su vida por el pueblo de Israel, al que pertenecía y amaba. Murió en los hornos crematorios el 9 de agosto de 1942. Mujer de gran cultura, ha dejado numerosos escritos de elevada doctrina y honda espiritualidad. Fue canonizada en 1998.

Oración colecta. Señor, Dios de nuestros padres en la fe, infúndenos copiosamente la ciencia de la cruz, con la que enriqueciste de modo admirable a santa Teresa Benedicta en la hora del martirio; concédenos, por su intercesión, buscarte sin descanso a ti que eres la suma Verdad, y mantener con lealtad hasta la muerte la alianza eterna de amor, sellada con la sangre de tu Hijo para la salvación de todos los hombres.

Oración sobre las ofrendas. Dios de misericordia, derrama tu bendición sobre estos dones y guárdanos en la fe que tu mártir, Teresa Benedicta de la Cruz, confesó con su sangre.


Oración después de la comunión. Reanimados por estos sacramentos, te rogamos, Señor, que, imitando la constancia de tu mártir, santa Teresa Benedicta de la Cruz, merezcamos recibir de tus manos el premio prometido a la paciencia.

2 comentarios:

  1. El evangelio de hoy nos dice que no tengamos miedo de los solo pueden matar el cuerpo.
    Que el Señor nos conceda la valentia de Santa Teresa Benedicta, que asì lo entendio y lo llevo a cabo hasta las ultimas consecuencias. Fina

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  2. Conoci a esta gran santa al leer "Ahora que son las 12", libro sencillo que te enamora. Buscadora de la verdad, encuentra su Amor y se entrega a El en cuerpo y alma. Mary Paz

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